Emoción


Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo importante. Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas guía de respuestas del individuo y activan redes asociativas relevantes en la memoria.[1]​ Los sentimientos son el resultado de las emociones, son más duraderos en el tiempo y pueden ser verbalizados (palabras).Fisiológicamente, las emociones organizan rápidamente las respuestas de distintos sistemas biológicos, incluidas las expresiones faciales, los músculos, la voz, la actividad del SNA y la del sistema endocrino, pudiendo tener como fin el establecer un medio interno óptimo para el comportamiento más efectivo.[2]

Los diversos estados emocionales son causados por la liberación de neurotransmisores (o neuromediadores) u hormonas, que luego convierten estas emociones en sentimientos y finalmente en el lenguaje.

Conductualmente, las emociones sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno, y nos impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas y nos alejan de otros. Las emociones actúan también como depósito de influencias innatas y aprendidas. Poseen ciertas características invariables y otras que muestran cierta variación entre individuos, grupos y culturas (Levenson, 1994).[3]

Hoy en día, la mayor parte de la investigación sobre las emociones en el contexto clínico y del bienestar se centra en la dinámica de las emociones en la vida diaria, predominantemente en la intensidad de las emociones específicas y su variabilidad, inestabilidad, inercia y diferenciación, y si las emociones aumentan o se amortiguan entre sí y cómo lo hacen, tiempo, y las diferencias en estas dinámicas entre las personas y a lo largo de la vida.[4]


Los modelos de emociones básicas proponen la existencia de emociones atómicas o discretas, a veces permitiendo que varíen en intensidad y que se combinen para generar emociones más complejas y matizadas.

Paul Ekman y colaboradores (1983) propusieron patrones para seis emociones básicas que parecen ser biológicamente básicas y universales en todas las culturas:


Lámina N°II del libro La expresión de las emociones en el hombre y los animales de Charles Darwin.
Rueda de Plutchik, un modelo con ocho emociones básicas, además de distintas intensidades para cada una y sus posibles combinaciones.
Mapa de emociones sobre un plano. La dimensión horizontal representa si la emoción es placentera o desagradable. La vertical representa si es excitante o calmante.
Línea del tiempo con algunos de los modelos del sistema emocional más influyentes en neurociencia afectiva.
Circuito de Papez