Escala de huracanes de Saffir-Simpson


La escala de huracanes de Saffir-Simpson es una escala que clasifica los ciclones tropicales según la intensidad del viento, desarrollada en 1969 por el ingeniero civil Herbert Saffir y el director del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Robert "Bob" Simpson.

La escala original fue desarrollada por Saffir mientras pertenecía a una comisión de las Naciones Unidas dedicada al estudio de las construcciones de bajo coste en áreas propensas a sufrir huracanes. En el desarrollo de su estudio, Saffir se percató de que no había una escala apropiada para describir los efectos de los huracanes. Apreciando la utilidad de la escala sismológica de Richter para describir terremotos, inventó una escala de cinco niveles, basada en la velocidad del viento, que describía los posibles daños en edificios. Saffir cedió la escala al Centro Nacional de Huracanes de La Paz, Baja California Sur; posteriormente Simpson añadiría a la escala los efectos del oleaje e inundaciones. No son tenidas en cuenta ni la cantidad de precipitación ni la situación, lo que significa que un huracán de categoría 3 que afecte a una gran ciudad puede causar muchos más daños que uno de categoría 5, pero que afecte a una zona despoblada.

Además, a medida que un ciclón tropical se organiza, pasa por dos categorías iniciales. Estas no están contenidas dentro de la escala de huracanes de Saffir-Simpson, pero clasifican a un ciclón tropical en formación y se utilizan como categorías adicionales a la misma. Se trata de la depresión tropical —un sistema organizado de nubes y tormentas eléctricas con una circulación cerrada y definida— y la tormenta tropical —un sistema organizado de fuertes tormentas eléctricas con una circulación bien definida que muestra la distintiva forma ciclónica—.

La escala fue desarrollada en 1971 por el ingeniero civil Herbert Saffir y el meteorólogo Robert "Bob" Simpson, quien en ese momento era director del Centro Nacional de Huracanes (NHC). La escala se presentó al público en general en 1973 y tuvo un uso generalizado después de que Neil Frank reemplazara a Simpson al frente del NHC en 1974.[1]

La escala inicial fue desarrollada por Herbert Saffir, un ingeniero estructural, quien en 1969 fue encargado de las Naciones Unidas para estudiar viviendas de bajo costo en áreas propensas a huracanes. Mientras realizaba el estudio, Saffir se dio cuenta de que no había una escala simple para describir los efectos probables de un huracán. Reflejando la utilidad de la escala de magnitud de Richter para describir terremotos, ideó una escala de 1 a 5 basada en la velocidad del viento que mostraba el daño esperado a las estructuras. Saffir le dio la escala al NHC y Simpson agregó los efectos de la marejada ciclónica y las inundaciones.