Escasez en Venezuela


La escasez en Venezuela fue un fenómeno que ha afectado a la economía venezolana desde la década de 2010, y que ha estado generado una denunciada crisis humanitaria en Venezuela. Esta situación se da en productos con precios regulados, como alimentos (leche, diversos tipos de carne, pollo, café, arroz, aceite, harina precocida, mantequilla, entre otros), productos de primera necesidad (papel higiénico, pasta dental y otros productos de aseo personal), medicinas (para tratar el cáncer[1]​ entre otros), gasolina, e inclusive otros como prótesis mamarias.[2]

En estados fronterizos, como Táchira[3]​ y Zulia, la problemática se agrava aún más debido a la facilidad de llevar mercancía con precio artificialmente bajo, debido al control de precios, desde Venezuela hacia Colombia como contrabando.[4]

Venezuela desde 2005 enfrentó un tipo de escasez ocasional, cuando el Banco Central de Venezuela reportó un 5 % de los artículos no disponibles.[5]​ En enero de 2008, se reportó una escasez del 24,7 % de productos en Venezuela, registrando una tendencia al alza en la escasez de bienes hasta mayo de 2008, cuando se registró una escasez de 16,3 % en los establecimientos.[6]​ Sin embargo, la escasez volvió a aumentar en enero de 2012 a casi la misma velocidad que el 2008.[6]​ Las tasas de escasez siguieron aumentando y alcanzaron un nuevo máximo histórico de 28 % en febrero de 2014.[7]​ El gobierno de Venezuela ha dejado de informar los datos de escasez desde entonces cuando la tasa se situó en 28 %.[8]

En 2013, el presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE) Elías Eljuri, sugirió que la escasez en el país se debe a la alimentación de los venezolanos, diciendo que "el 95 % de la gente come tres o más comidas al día" al hacer referencia a una encuesta nacional.[9][10][11]​ Datos proporcionados por la oficina de estadísticas del gobierno venezolano mostró que en 2013 el consumo de alimentos por los venezolanos en realidad disminuyó.[12]

Debido a la crisis económica que vive el país, la corrupción del sector petrolero, sanciones internacionales e instalaciones obsoletas, el suministro de gasolina se ha visto mermado en gran parte del país durante la pandemia del COVID-19.[13][14][15]​ El gobierno nacional ha dispuesto un racionamiento estricto en donde solo pueden surtir gasolina el personal médico y militar, empresas de transporte de alimentos o personas que porten un salvoconducto oficial. Diferentes reportes han indicado que el control por parte de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de las estaciones de servicio ha tenido como consecuencia la extorsión generalizada en dólares para surtir gasolina.[16][17]​ Luis Vicente León de Datanálisis prevé una escasez aguda de alimentos debido al desabastecimiento de gasolina en el país.[15]


Ejemplo típico de una gran cola (fila) de personas quienes aguardan su turno para poder adquirir productos de primera necesidad, en este caso, en Barquisimeto.
Gráfico que muestra la escasez de alimentos en Venezuela.
Cola de gasolina en el km. 35 de la Carretera Panamericana del Estado Miranda
Estantes vacíos en una tienda debido a la escasez.
Contrabando de gasolina en el río Limón, Estado Zulia
Cuando es posible encontrar los productos que escasean, la venta es regulada. En este caso, papel higiénico.
Fila de personas desde tempranas horas de la mañana aguardando la apertura del Mercal