Escuela de Fráncfort


La escuela de Fráncfort (en alemán, Frankfurter Schule) fue una escuela alemana de teoría social y filosofía crítica asociada al Instituto de Investigación Social de la Universidad Goethe de Fráncfort del Meno, en Alemania.[1]​ En el sentido más amplio del término, se conoce como el grupo de investigadores e intelectuales de dicha escuela, críticos con las políticas socioeconómicas de la década de 1930 (el capitalismo, el fascismo y el comunismo en su variante marxista-leninista)[1][2]​ y con el empleo de la teoría social para explicar el turbulento faccionalismo político y las políticas reaccionarias que se daban en la sociedad capitalista y liberal del siglo xx. Su objetivo en términos generales fue alcanzar el desarrollo social de la sociedad y de la nación por métodos alternativos,[3]​ para lo que se adhirieron fundamentalmente a las teorías de Hegel, Karl Marx y Sigmund Freud.

El núcleo de la teoría crítica de la escuela de Fráncfort es la discusión crítico-ideológica de las condiciones sociales e históricas en las que ocurre la construcción de toda teoría, y la crítica —así mediada— de esas condiciones sociales. La relación resulta de la pretensión de conceptualizar teóricamente la totalidad de las condiciones sociales y la necesidad de su cambio. En la concepción de la escuela de Fráncfort, la teoría se entiende como una forma.

La denominación «teoría crítica» se remonta al título del ensayo programático Teoría tradicional y teoría crítica (Traditionelle und kritische Theorie), de Max Horkheimer, del año 1937. Se considera la obra principal de esta escuela la colección de ensayos Dialéctica de la Ilustración (Dialektik der Aufklärung), compilada y editada conjuntamente por Horkheimer y Theodor W. Adorno entre 1944 y 1947.

El nombre de «escuela de Fráncfort» se hizo popular en la década de 1960, tanto en Alemania como otros países que, de alguna manera, siguieron las discusiones teóricas y políticas que pretendían una teoría social y política crítica y de izquierdas, y, por tanto, tomaban distancia de la ortodoxia del «socialismo realmente existente» (URSS).

Sin embargo, no existió, como tal, una «escuela» única y lineal. El rótulo «escuela de Fráncfort» ha tenido dos consecuencias:

Resultado de esto último ha sido establecer una suerte de línea ininterrumpida de progreso teórico, desde la primera formulación de la teoría crítica por Max Horkheimer, en su obra Teoría tradicional y teoría crítica[4]​ de 1937, hasta Jürgen Habermas y su obra de 1981, Teoría de la acción comunicativa, donde describe el concepto de «acción comunicativa», que considera una «superación» de las concepciones anteriores.[5][6]​ Como muestra del error contenido en esta etiqueta unificadora, basta citar que, en el año 1983, se celebraron dos congresos sobre el pensamiento y la obra de Theodor Adorno: uno en Fráncfort del Meno, auspiciado por Jürgen Habermas; y otro en Hamburgo, por el grupo reunido en torno a la revista Zeitschrift für kritische Theorie.


Max Horkheimer (en primer plano a la izquierda), Theodor Adorno (en primer plano a la derecha) y Jürgen Habermas (en el trasfondo, a la derecha) en Heidelberg (1964).