Felipe III de Borgoña


Felipe III, duque de Borgoña, llamado “Felipe el Bueno” (en francés, Philippe le Bon; Dijon, 31 de julio de 1396 - Brujas, 15 de junio de 1467), fue llamado también Gran Duque de Occidente,[1]​ por la amplitud de los territorios bajo la influencia del Ducado, lo que incluía los Países Bajos.

Era hijo de Juan I Sin Miedo y Margarita de Baviera-Straubing, y bisnieto del rey Juan II de Francia, de la dinastía Valois. Heredó el título ducal tras el asesinato de su padre a manos de secuaces del delfín Carlos. Este hecho motivó que Felipe tomase partido definitivo por Enrique V de Inglaterra y fuese uno de los artífices del Tratado de Troyes, por el cual el Delfín quedaba desheredado, Enrique se casaba con una hija de Carlos VI (hermana por tanto del Delfín) y la corona de Francia pasaría al soberano inglés.

Felipe el Bueno fue un gran defensor de la cultura e impulsor de la prosperidad en el Ducado de Borgoña. En 1429 fundó la Orden del Toisón de Oro. En 1435, cuando el declive inglés era más que notorio por el Tratado de Arras, Felipe se reconcilió con Carlos VII, por lo que combatió a sus antiguos aliados.

Carlos VII le fue generalmente hostil, sobre todo cuando el delfín Luis (futuro Luis XI) se refugió en la corte de Felipe, de 1456 a 1461, por haberse rebelado contra su padre. "Mi primo el de Borgoña no sabe lo que hace, -dijo Carlos VII- está alimentando al zorro que se comerá a sus gallinas".

Felipe estaba preocupado por la política en sus propios territorios y rara vez estaba directamente envuelto en la Guerra de los Cien Años, a pesar de que jugó un papel en una serie de periodos, como la campaña contra Compiègne, durante la cual sus tropas capturaron a Juana de Arco en 1430.

El ducado no tenía ninguna capital fija y movía la Corte por varios palacios situados en las principales ciudades, como Bruselas, Brujas o Lille. Realizaba fiestas y otras celebraciones y los hombres que pertenecían a su Orden habitualmente participaban en eventos por todo el territorio como torneos de caballería. En 1454 durante una fiesta llamada Banquete del Faisán, planeó organizar una cruzada contra los otomanos, pero el plan nunca se llevó a cabo. Entre 1444 y 1446 gastó el 2% de la riqueza ingresada por el Ducado en adquirir ropajes de seda y telas de oro a un único mercader, Giovanni di Arrigo Arnolfini.[2]​ Su Corte estaba considerada una de las más espléndidas de Europa y estaba aceptada como de buen gusto y a la moda, lo que ayudó a la economía del Ducado, ya que los productos de lujo del Ducado de Borgoña, generalmente del feudo de Holanda, se consideraban muy elegantes y estaban muy solicitados por las élites de Europa.[3]


Los territorios de Felipe III.