Ferdinand de Saussure


Ferdinand de Saussure (pronunciación en francés: /fɛʁdinɑ̃ də sosyʁ/; Ginebra, 26 de noviembre de 1857-Vufflens-le-Château, 22 de febrero de 1913) fue un lingüista, semiólogo y filósofo suizo cuyas ideas sirvieron para el inicio y posterior desarrollo del estudio de la lingüística moderna en el siglo XX.[1][2][3][4]​ Se le conoce como el padre de la "lingüística estructural" del siglo XX.[5]​ También inició la Escuela de Ginebra dentro de las llamadas "Escuelas Estructuralistas". Un grupo lingüista continuó su labor como lingüista. Pese a esto, muchos lingüistas y filósofos consideran sus ideas como extemporáneas.

Estudió sánscrito en Leipzig, Alemania, donde tuvo como influencia a los neogramáticos, que buscaban renovar los métodos de la gramática comparada. Luego se dedicó al estudio de la expresión musical y publicó a los 21 años Memoria sobre el sistema primitivo de vocales en las lenguas indoeuropeas con tal rigor y método (gramática comparada) que hoy sigue vigente. Al año siguiente publica su tesis doctoral titulada Sobre el empleo del genitivo absoluto en sánscrito, trabajo que le da los méritos para ser nombrado profesor de gramática comparada de la Escuela de Estudios Superiores de París.[6]

Después de trabajar como profesor en esta academia durante diez años, es nombrado profesor de gramática comparada en la Universidad de Ginebra, preocupado por los problemas del lenguaje. Fruto de todos estos años sería la publicación póstuma (en 1916) del Curso de lingüística general (la prematura muerte del maestro había ocurrido tres años antes, en 1913), que se convertiría en todo un hito en la historia de la lingüística. Su publicación fue realizada por sus alumnos Charles Bally y Albert Sechehaye, basándose en la reelaboración de los apuntes tomados por varios alumnos (Ch. Bally, A. Sechehaye, H. Frei, A. Meillet, J. Vendryes) a partir de las tres ocasiones en que Saussure impartió el curso en dicha universidad entre los años 1906 y 1911. En tal curso se destacan las consideraciones de Saussure referentes al signo lingüístico, el cual se desdobla en un concepto o significado y su «imagen acústica» o significante.[7]

El mayor aporte que hizo Saussure en su Curso de lingüística general fue la constitución de la lingüística como una ciencia. Para ello, en primer lugar, debió delimitar su objeto de estudio (la lengua) dejando de lado lo que él llamará el habla. Esta bipartición tan criticada posteriormente (ya que son las dos caras de una misma moneda y no se puede estudiar una sin considerar a la otra) debemos entenderla en su contexto, el positivismo, para comprender que su objetivo era formular un método para dar a sus estudios el mismo valor científico con el que se miden las llamadas "ciencias exactas". En efecto, su estudio abunda en dicotomías de este tipo.