Flexión (lingüística)


La flexión es la alteración que experimentan las palabras mediante morfemas constituyentes según el significado gramatical o categórico para expresar sus distintas funciones dentro de la oración y sus relaciones de dependencia o de concordancia con otras palabras o elementos oracionales.

En gramática tradicional, la flexión suele recibir nombres diferentes según se aplique a diferentes clases de palabras:

Cuando los morfemas se añaden directamente a la raíz se da la flexión radical y cuando son añadidos al tema se da la flexión temática. Cualquier segmento fonológico añadido para indicar un determinado accidente de la flexión se denomina desinencia.

La flexión se distingue de la derivación en que en este último caso los morfemas no añaden un valor simplemente gramatical, sino que los afijos o sufijos derivativos, comportan cambios semánticos referenciales y no puramente gramaticales.

La diferencia semántico-gramatical entre flexión y derivación comporta una restricción casi universal en el orden de los morfemas flexivos y derivativos: los afijos derivativos están más cerca de la raíz que los morfemas flexivos cuando ambos están presentes.

En las lenguas flexivas, el nombre se compone de un lexema o raíz y posiblemente de otros morfemas constituyentes o gramaticales de género, número o caso gramatical. Así un nombre tiene una forma u otra en términos de su género, número y a veces caso. El conjunto de formas de una raíz entre las cuales no existen diferencias semánticas sino solo gramaticales, todas estas variantes forman la llamada declinación.


Ejemplos ilustrados de la flexión sustantiva. El color del gato simboliza el sexo del felino, excepto el negro que indica la raíz, siendo el rosa para el género femenino y el azul para el género masculino.