Phocidae


Los fócidos o focas verdaderas (Phocidae) son una familia de mamíferos pinnípedos adaptados a vivir en medios acuáticos la mayor parte del tiempo. El nombre común deriva directamente del latín phoca, que a su vez tiene su origen en el griego φώκη (phṓkē).

Se conocen 33 especies. Carecen de pabellón auditivo y sus extremidades posteriores están dirigidas hacia atrás y no son funcionales en el desplazamiento terrestre, característica que los diferencia de los otáridos (lobos y osos marinos).

Las focas habitan las regiones costeras de buena parte del mundo, con la excepción de las zonas tropicales. Tienen cuerpos alargados y fusiformes, adaptados a la natación; las extremidades anteriores son cortas y aplanadas, mejor preparadas para su uso como aletas que para el desplazamiento en tierra. Las posteriores adoptan una posición fija hacia atrás, y no pueden retraerse. A diferencia de otros pinípedos, las focas carecen por completo de pabellón auricular.

El pelaje de las focas es generalmente corto y denso en edad adulta; la mayor parte de la protección térmica no la ofrece este, sino la gruesa capa de grasa subcutánea, que puede representar hasta un cuarto del peso del animal. Algunas especies carecen casi de pelo.

La estructura social de las focas varía enormemente entre especies; a diferencia de los leones marinos, no suelen formar grandes colonias. Algunas especies forman parejas monógamas, otras se asocian en pequeñas tribus, y los elefantes marinos forman manadas compuestas por un macho y un harén de hembras. Son predadores sumamente eficaces, alimentándose de peces, crustáceos y cefalópodos, aunque alguna especie captura también pingüinos.

Las focas son capaces de nadar grandes distancias y sumergirse a grandes profundidades para capturar su presa; la foca de Weddell puede sumergirse hasta 600 m bajo el nivel del mar. Las distancias que deben cubrir durante la alimentación imponen un ritmo peculiar a la lactancia; la leche de las focas es sumamente rica en calorías para permitir al cachorro sobrevivir durante las largas ausencias de su madre.