Frente (meteorología)


En meteorología, un frente es una franja de separación o zona de interacción entre dos vientos o masas de aire con características diferentes de temperatura o humedad. Se clasifican como fríos, cálidos, estacionarios y ocluidos según sus características. La palabra «frente» está tomada del lenguaje militar,[1]​ dado que el choque entre las dos masas produce una actividad muy dinámica similar a una batalla, con tormentas eléctricas, ráfagas de viento y aguaceros.

Los frentes meteorológicos se asocian a menudo con sistemas de presión atmosféricos. Son generalmente guiados por corrientes de aire. Los frentes pueden verse afectados por formaciones geográficas como montañas y grandes volúmenes de agua.

El frente frío es una franja de inestabilidad que ocurre cuando una masa de aire frío se acerca a una masa de aire caliente. El aire frío, siendo más denso, genera una "cuña" y se mete por debajo del aire cálido y menos denso.

Los frentes fríos se mueven rápidamente. Son fuertes y pueden causar perturbaciones atmosféricas tales como tormentas de truenos, chubascos, tornados, vientos fuertes y cortas tempestades de nieve antes del paso del frente frío, acompañadas de condiciones secas a medida que el frente avanza. Dependiendo de la época del año y de su localización geográfica, los frentes fríos pueden venir en una sucesión de 5 a 7 días.

En mapas de tiempo, los frentes fríos están marcados con el símbolo de una línea azul de triángulos que señalan la dirección de su movimiento.

La velocidad de desplazamiento del frente es tal que el efecto de descenso brusco de temperatura se observa en pocas horas e incluso de pocos minutos en el caso de un simple cumulonimbo.


Símbolos en mapa de tiempo:
1. Frente frío
2. Frente cálido
3. Frente ocluido
4. Frente estacionario.
Frente que se acerca en Playa Pocitos, Montevideo, Uruguay.
Frente frío.
Un frente frío oscureciendo el cielo en el atardecer.
Corte transversal de un frente frío.
Oclusión de una tormenta formada por el paso de un cumulonimbo, donde pueden verse los rayos solares a través del antiguo "ojo" de la misma con los anillos ascendentes con giro antihorario formados por aire cálido y húmedo. El inicio de la oclusión en superficie marca el fin de la actividad convectiva de la tormenta.