Geronticus eremita


El ibis eremita o ibis calvo del norte (Geronticus eremita) es una especie de ave pelecaniforme de la familia Threskiornithidae propia de Europa, Oriente próximo y África. Está en peligro de extinción y solo sobrevivió en estado silvestre en Marruecos; y escasamente en Siria. En Europa se extinguió a comienzos de la edad moderna, y posteriormente también desapareció de Turquía, donde se conservó hasta finales del siglo XX, y desde donde migraba a puntos de África oriental. Existen planes de conservación en cautividad y semicautividad, y ha sido reintroducido en el sur la península ibérica y Austria.

El ibis eremita es un ave grande y plumaje negro brillante, que mide entre 70–80 cm de largo y tiene una envergadura alar de entre 125–135 cm y suele pesar entre 1,0–1,3 kg.[2]​ Su plumaje negro presenta iridiscencias verdes, broncíneas y violáceas. Sobre todo, las plumas cobertoras alares superiores tienen un brillo metálico luminoso, rojo cobrizo. Los ibis eremitas se caracterizan por tener la cabeza y el sector de la garganta sin plumas, con una carúncula de color rojo claro, como su largo pico, que mide 11,5 - 14,7 centímetros, y está ligeramente curvado hacia abajo, y también sus largas patas son rojas.[2]​ En la nuca y parte posterior del cuello posee un copete de plumas negras, estrechas y muy alargadas. En su plumaje juvenil los ibis eremitas también tienen plumas en la cabeza y el cuello. Machos y hembras tienen un plumaje similar, aunque los machos son algo mayores, y como otros ibis que crían en colonias, tienen picos más largos.[2]​ Los machos con los picos más largos tienen más éxito para conseguir pareja.[3]

En vuelo muestran aleteos poderosos, flexibles y de poco recorrido. Emiten llamadas guturales de tipo hrump y altas y roncas de tipo hyoh en las colonias de cría, pero en cualquier otro lugar son silenciosos.[4]

El plumón de los polluelos es de un color pardo claro uniforme, y los juveniles emplumados se parecen a los adultos salvo en que tienen la cabeza negruzca, las patas grises y el pico claro. Las partes sin plumas de los jóvenes se vuelven rojas gradualmente a medida que maduran.[2]​ Los ibis de Marruecos tienen picos significativamente más largos que los individuos de su mismo sexo de Turquía.[5]

Las poblaciones orientales y occidentales se consideran de distintas subespecies, pero no está clara cual debe considerarse la subespecie nominal, ya que la descripción de la especie se hizo a partir de una población de Suiza que ahora está extinguida y no se sabe a cual de las dos poblaciones correspondía.[6]


Ibis eremita.
Detalle de la cabeza.
Grabado de Gesner, 1555.[11]
Parte de una bandada en su reducto de Souss Massa.
Las estepas alrededor de Oued Massa son las áreas de alimentación preferidas de la población marroquí.
Ruta migratoria de la población oriental.
Los ibis marcados en Siria migraron al sur a través de Yemen en 2006 y regresaron vía Eritrea.[30]
Los ibis de Birecik visitaban la colonia de Siria en Palmira.[31]
Los ibis cazan pequeños animales en el suelo arenoso.
Ibis eremita anida en acantilados y montañas.
Los juveniles tienen la cabeza blanquecina.
Geronticus eremita - MHNT
Adulto alimentando a un polluelo.
Ejemplar alimentándose cerca de Tamri, Marruecos.
Nidos artificiales en la colonia de Birecik.
Como otros zoos, el Zoológico de Schönbrunn en Viena realiza un programa de cría destinado a la reintroducción.
Placa del proyecto de reintroducción austriaco.
Ibis eremita libre en un campo de golf de Málaga, producto de la reintroducción en el sur de España.
Localización de las montañas del Rif y el Atlas.
El ibis eremita representaba la palabra «brillar» en los jeroglíficos egipcios.
Heracles luchando contra las aves del Estínfalo.