Guerra de la Independencia Argentina


La Guerra de la Independencia Argentina o de las Provincias Unidas del Río de la Plata fue el conjunto de combates y campañas militares ocurridos en el marco de las guerras de independencia hispanoamericanas en diversos países de América del Sur, en los que participaron fuerzas militares de las Provincias Unidas del Río de la Plata, uno de los estados que sucedió al Virreinato del Río de la Plata y que antecedió a la República Argentina.

Los bandos enfrentados suelen ser identificados por los historiadores y cronistas latinoamericanos como patriotas y realistas, ya que se trató de un enfrentamiento entre quienes defendían la independencia de su patria y la creación de los nuevos estados americanos, y aquellos que defendían la integridad de estas provincias dentro de la monarquía española.[n. 10][2]

Solo una parte menor de estos enfrentamientos tuvo lugar en el territorio de la actual Argentina. La mayoría ocurrió en los territorios del antiguo Virreinato del Río de la Plata que al finalizar la guerra quedaron fuera de las Provincias Unidas, o en otras regiones de América del Sur que nunca pertenecieron a ese virreinato, tales como Chile, Perú y Ecuador. No obstante, en todos los casos se considera que los bandos enfrentados luchaban no solamente por la situación en esos territorios, sino también por la soberanía nacional sobre el territorio que había pertenecido al Virreinato del Río de la Plata. También hubo enfrentamientos en el mar, en algunos casos en aguas muy alejadas del continente americano.

La guerra duró 15 años y terminó con la victoria de los independentistas, que lograron consolidar la Independencia de la Argentina y colaboraron en la de otros países de América del Sur.

A lo largo del siglo XVIII, los cambios políticos llevados adelante por la Casa de Borbón que reemplazó a la Casa de Austria a partir del 16 de noviembre de 1700 en el Imperio Español transformaron las dependencias americanas, hasta entonces "reinos" relativamente autónomos, en colonias enteramente dependientes de decisiones tomadas en España en beneficio de ella.[3]​ Entre estas medidas se contó la fundación del Virreinato del Río de la Plata en 1777, que reunió territorios dependientes hasta entonces al Virreinato del Perú, y dio una importancia singular a su capital, la ciudad de Buenos Aires, que había tenido escasa importancia hasta ese momento.[4]

El Virreinato del Río de la Plata, perteneciente al Imperio español, fue creado en 1776 con territorios que habían pertenecido al Virreinato del Perú,[5]​ y que poco después se reorganizaron en ocho intendencias: La Paz, Cochabamba, Chuquisaca o Charcas, Potosí, Salta, Córdoba, Paraguay y Buenos Aires y cuatro gobernaciones Moxos, Chiquitos, Misiones y Montevideo. La capital del virreinato estaba en la ciudad de Buenos Aires.[6]


Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta.
El coronel Balcarce capturó a Liniers y más tarde comandó el Ejército del Norte.
Operaciones militares en territorio paraguayo y misionero (diciembre de 1810-marzo de 1811.
La mañana de Asencio, óleo de Carlos María Herrera.
Primera expedición a la Banda Oriental.
José Manuel de Goyeneche, comandante del ejército realista del Alto Perú.
Antiguo plano de la Batalla de Huaqui.
Francisco Javier de Elío ejerció como virrey del Río de la Plata, pero únicamente sobre la Banda Oriental.
Combate de San Lorenzo, del 3 de febrero de 1813.
Antiguo plano de la Batalla de Vilcapugio.
Antiguo plano de la Batalla de Ayohuma.
Guillermo Brown, vencedor de los realistas de Montevideo.
El general Martín Miguel de Güemes, líder de la guerra gaucha.
General Joaquín de la Pezuela, vencedor en la Batalla de Sipe Sipe y posteriormente virrey del Perú.
El general José de la Serna dirigió dos invasiones a Salta y más tarde fue virrey del Perú.
Años más tarde, Gregorio Aráoz de Lamadrid llegó al grado de general.
Thomas Cochrane, comandante de la Escuadra Chilena.
Una visión idealizada de San Martín y Bolívar en la Entrevista de Guayaquil.