Halicarnaso


Halicarnaso (del griego: Ἁλικαρνασσός, Halikarnassos; en latín Halicarnassus; actual Bodrum, en Turquía) fue una antigua ciudad griega situada en la costa sudoccidental de Caria (Asia Menor) en el mar Egeo, en una posición privilegiada entre el golfo Cerámico y el golfo de Cos. Originalmente solo ocupaba una pequeña isla cercana a la costa, donde actualmente se ubica el Castillo de San Pedro de Halicarnaso.

Según la tradición, el territorio de Halicarnaso había sido ocupado por los léleges, donde llegaron después de sufrir un saqueo por Aquiles en el territorio que antes habían ocupado, cerca de Aso.[1]

Fue una colonia de la ciudad de Trecén[2]​ con la participación de algunos de Argos[3]​ fundada hacia el 1000 a. C. Fue una de las ciudades que constituyeron la Hexápolis dórica (las otras fueron Cnido, Cos, Ialisos, Lindos y Cámiros).[4]​ Estaba en el istmo de Zefiria (latín Zephyrium) e inicialmente se llamó Céfira.[5]​ La ciudad tenía cuatro acrópolis, siendo una de ellas Salmacis, en la parte occidental de la bahía de la ciudad, otra Zefiria, una tercera donde se situaba un templo de Ares y una cuarta que se hallaba en dirección a Milasa.[6]​ Tenía dos puertos, uno de ellos de importancia estratégica puesto que estaba oculto tras la falda de un monte.[3]​ Enfrente de la ciudad se situaba la isla de Arconeso[5]​ (hoy Orak Ada).

A causa de un conflicto religioso (un deportista se quedó con el trofeo que había ganado en lugar de dedicarlo al dios Apolo como era tradicional) y de sus afinidades jónicas fue excluida de la Liga Dórica hacia el siglo VII a. C., liga que pasó a llamarse Pentápolis dórica.[4]

A comienzos del siglo V a. C., con la revuelta jonia, se independizó, pero hubo de someterse otra vez a Persia hacia el 494 a. C., si bien conservó su autonomía interna y su prosperidad y fuerza. En estos años dependía del sátrapa de Sardes o Lidia. Lígdamis asumió la tiranía en el 494 a. C. Su viuda (o hija) Artemisia I luchó al lado de Jerjes I en la batalla de Salamina.[7]​ Lígdamis fue nombrado sátrapa de Caria (satrapía a veces independiente y otras subsatrapía de Lidia) y sus descendientes gobernaron toda Caria, con una cierta independencia de Persia hasta que en 386 a. C. los persas asumieron un dominio más directo. Está documentado que Halicarnaso perteneció a la Liga de Delos puesto que aparece mencionada en registros de tributos a Atenas entre los años 454/3 y 429/8 a. C.[8]


Restos del Mausoleo de Halicarnaso, que llegó a ser considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo.
León procedente del Mausoleo de Halicarnaso, expuesto en el Museo Británico, Londres.
Teatro de Halicarnaso.
Estatua dedicada al historiador Heródoto.