Harmonix Music Systems


Harmonix Music Systems (o también Harmonix) es una empresa fabricante de videojuegos ubicada en Cambridge, Massachusetts. La empresa es reconocida por sus aportes en el género de los videojuegos de música donde han ganado diferentes premios por sus títulos, entre los que destacan Guitar Hero y Rock Band.

MTV Networks, división de Viacom, compró Harmonix en septiembre de 2006. En enero de 2011, tras las deudas acumuladas por las relativas ventas bajas de sus productos, Viacom decidió vender el estudio al fondo de inversión Columbus Nova. Fue adquirida por Epic Games en 2021.[1]

Harmonix fue fundada en 1995 por Alex Rigopulos y Eran Egozy, ambos alumnos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde se conocieron.[2]​ Sus aficiones se complementaban, dado que Egozy era un ingeniero informático con interés en la música, mientras que Rigopulos era un compositor al que le llamaba la atención la programación; ambos se conocieron mientras trabajan en el MIT Media Lab. La chispa saltó cuando descubrieron un sistema informático que era capaz de sintetizar música al vuelo, gracias a un algoritmo que lo guiaba. Conectaron una palanca de juego para controlar el sistema y realizaron una demostración al resto de miembros del laboratorio, que quedaron sorprendidos por el invento. Ante la dificultad de encontrar un trabajo que satisficiera sus anhelos, decidieron que lo mejor era montar su propia empresa.[3]​ La compañía fue levantada sobre la premisa de que tocar música debía convertirse en algo accesible a aquellos que, de otro modo, tuvieran problemas para aprender a tocar un instrumento tradicional.

La compañía fue fundada con un capital de unos 100,000 dólares y, durante los primeros cinco años, no proporcionó beneficio alguno.[3]​ Su primer producto fue The Axe: Titans of Classic Rock on PC CD-ROM. The Axe daba la oportunidad a los consumidores de tocar fácilmente un instrumento musical empleando únicamente una palanca de juego conectada a su PC. Las ventas, sin embargo, no acompañaron, pues apenas alcanzaron las 300 unidades. Rigopulos y Egozy se dieron cuenta de que los usuarios, aunque inicialmente disfrutaban con el juego, perdían rápidamente el interés en él, tras apenas 15 minutos. El siguiente paso para la novata Harmonix fue un auténtico hito denominado CamJam. El funcionamiento era similar, solo que en este caso se prescindía de los botones y los sonidos se activaban detectando los movimientos del jugador con el uso de una cámara. El mejor comprador fue nada menos que Disney, que lo destinó a sus parques temáticos.[3][4]