Heer (Wehrmacht)


El Heer (en español: ejército) eran las fuerzas terrestres de la Wehrmacht, las Fuerzas Armadas Alemanas desde 1935 hasta 1945. La Wehrmacht también incluía a la Kriegsmarine (Marina de Guerra) y la Luftwaffe (Arma Aérea). Durante la Segunda Guerra Mundial, un total de unos 13.6 millones de soldados sirvieron en el Heer, de los cuales murieron unos 4 millones. Separado del Heer, las Waffen-SS era una fuerza militar multiétnica y multinacional del Tercer Reich. Creciendo desde tres regimientos a más de 38 divisiones durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió al lado del Heer pero formalmente nunca fue parte de este.[1]

Solo 17 meses después que Hitler anunció públicamente el programa de rearme, el Heer alcanzó su planeada meta de 36 divisiones. Durante el otoño de 1937, se formaron dos cuerpos más. En 1938, se formaron cuatro cuerpos adicionales con la inclusión de las cinco divisiones del Ejército austríaco después del Anschluss de marzo.[2]​ Durante su período de expansión bajo Adolf Hitler, el Heer continuó desarrollando los conceptos surgidos durante la Primera Guerra Mundial, combinando elementos terrestres (Heer) y aéreos (Luftwaffe) en equipos de armas combinadas. Unidos a métodos operativos y tácticos tales como los embolsamientos y la "batalla de aniquilación", el Heer obtuvo rápidas victorias en los dos primeros años de la Segunda Guerra Mundial e impulsó el empleo de la palabra Blitzkrieg (literalmente guerra relámpago) para describir las técnicas empleadas.[3]

El Heer entró a la guerra con la mayoría de sus formaciones basándose en carretas y caballos para su transporte. La infantería continuó como tal durante la guerra; la artillería también continuó siendo principalmente remolcada por caballos. Las formaciones motorizadas recibieron mucha atención por la prensa mundial en los años previos a la guerra, siendo citadas como la principal razón para el éxito de las invasiones alemanas de Polonia (septiembre de 1939), Noruega y Dinamarca (abril de 1940), Bélgica, Francia y Países Bajos (mayo de 1940), Yugoslavia (abril de 1941) y las primeras campañas en la Unión Soviética (junio de 1941). Sin embargo, sus formaciones motorizadas y de tanques solamente representaban el 20% de la capacidad del Heer en su máximo de fuerza.[cita requerida] La falta de camiones del Heer (y de combustible para hacerlos funcionar) fue una severa desventaja para el movimiento de la infantería, especialmente durante y después de la invasión Aliada de Normandía, cuando el poder aéreo Aliado devastó los ferrocarriles franceses al norte del Loira. El transporte de los Panzer también dependía del ferrocarril: manejar un tanque por más de 150 kilómetros desgastaba sus orugas.[4]


Adolf Hitler junto a los generales Keitel, Paulus y von Brauchitsch, discutiendo la situación en el Frente del Este en octubre de 1941.
Soldados alemanes en Grecia, abril de 1941.
Soldados de la División Großdeutschland durante la Operación Barbarroja, 1941.
Morral para pan M 1931.