Henri de Saint-Simon


Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, frecuentemente nombrado como Henri de Saint-Simon (París, 17 de octubre de 1760-ibíd., 19 de mayo de 1825), fue un filósofo, economista, teórico socialista y positivista francés,[1]​ cuyo pensamiento tuvo una influencia sustancial en la política, la economía, la sociología y la filosofía de la ciencia y la historia.

A caballo entre la Revolución Industrial y la Revolución Francesa en pleno proceso de suplantar a la sociedad del Antiguo Régimen, sus ideas dieron nacimiento a una ideología política y económica conocida como «sansimonismo»,[2]​ la cual afirmaba que las necesidades de la clase trabajadora debían ser reconocidas y satisfechas mediante una nueva reorganización social "positiva".[3]​ Para alcanzar esa sociedad, propuso la constitución de un nuevo Estado dirigido por los «industriales» (científicos y artistas), que sustituirían a los «ociosos» (curas, nobles y explotadores).[4]​ También defendió la necesidad del estudio científico de la sociedad, que denominó "fisiología social", y en su obra El nuevo cristianismo (1825) redujo la religión cristiana en una máxima: «mejorar lo más rápidamente posible la existencia moral y física de la clase más pobre».

Saint-Simon es considerado "precursor del socialismo"[5]​ y "el último de los señores y el primero de los socialistas".[6][7]​ Su propuesta política ha sido calificada como «socialismo aristocrático»,[8][9]​ antecedente de lo que se llamaría tecnocracia.[10]​Por el estudio teórico de la industria, la sociedad y la ciencia, también es es considerado como "padre de la sociología" y fundador del positivismo junto a su alumno Auguste Comte.[11][12][13][14]

El reconocimiento conceptual de Saint-Simon de su amplia contribución socioeconómica y su valoración ilustrada del conocimiento científico pronto inspiraron e influyeron en el socialismo utópico y movimientos como el liberalismo de John Stuart Mill,[15]​ en el nacionalismo italiano, en el anarquismo a través de Pierre-Joseph Proudhon[16][8]​ y en el marxismo (o «socialismo científico) de Karl Marx y Friedrich Engels,[14][17]​ quienes lo clasificaron junto a Charles Fourier y Robert Owen como «socialista utópico».[4][17]​ Los puntos de vista de Saint-Simon también influyeron en el reformador social Enfantin,[11]​ el emperador Napoleón III y en la creación de la economía institucional, que ha incluido a destacados economistas como Thorstein Veblen.[18]

El conde Claude-Henri de Rouvroy de Saint-Simon nació en el 17 de octubre de 1760 en París, hijo de una familia aristócrata francesa. Su padre, Balthazar-Henri, fue primo de Louis de Rouvroy, duque de Saint-Simon, supuestamente descendientes de Carlomagno, con el cual se dice que Saint-Simon tuvo un sueño en el que le decía: «tus éxitos como filósofo igualarán los míos como militar y estadista».[1][1][19][20]


Saint-Simon participó en la Batalla de Yorktown bajo el comando de el Marqués de La Fayette y Washington.
Retrato de Auguste Comte, alumno de Saint-Simon, por Louis Jules Etex.
Tumba de Henri de Saint-Simon, en el cementerio de Père Lachaise, París.
Retrato de Saint-Simon en la obra La sociologie de Durkheim, 1915.
Cartel publicitario de la Historia socialista de Jean Jaurès,1908. Se representan algunas figuras del socialismo, entre ellas Saint-Simon.
Barthélémy-Prosper Enfantin, «padre» de la «religión» sansimoniana.