Hominina


Los homininos (Hominina) son una subtribu de primates homínidos caracterizados por la postura erguida y la locomoción bípeda. Anteriormente eran considerados como una familia (Hominidae), y hoy como una subtribu (Hominina), de la que actualmente solo sobrevive Homo sapiens. Si se acepta a Orrorin tugenensis y a Sahelanthropus tchadensis como homininos, los homininos podrían remontarse a unos 6 millones de años, siendo entre 6 y 7 millones de años cuando tuvo que haber existido el ancestro común entre el chimpancé y el ser humano.

Se trata de primates adaptados a la vida terrestre, a caminar erguidos en postura bípeda, con el cráneo también verticalizado. Los pies no son prensiles a diferencia del resto de los primates, pues el primer dedo es más robusto y queda alineado con los cuatro restantes. Las manos tienen un pulgar desarrollado y son más aptas para manipular objetos.

Los fósiles de homininos más antiguos se han encontrado fundamentalmente en el este del continente africano, en yacimientos situados a lo largo del Gran Valle del Rift, una enorme fractura de la corteza terrestre que se extiende desde Mozambique al mar Muerto. La formación de esta gran fractura fue acompañada de una serie de procesos volcánicos que dieron lugar a capas de rocas volcánicas (cenizas y coladas piroclásticas) que hoy se pueden fechar con bastante precisión gracias a métodos de datación como el potasio-argón y el paleomagnetismo.

Los chimpancés son los homínidos más parecidos a nosotros y compartimos con ellos el 98 % del material genético. Según la biología molecular la línea evolutiva de los homininos se separó de los chimpancés hace unos 6 o 7 millones de años. Esta fecha se obtuvo a partir de los denominados "relojes moleculares", cuyo fundamento consiste en que la diferencia genética entre dos especies está en función del tiempo transcurrido desde que se produjo la separación de sus líneas evolutivas.

La biología molecular ha calculado el ritmo de cambio de los genes que mutan a un ritmo constante y a partir de ahí se ha establecido la fecha entre 6 y 7 millones de años que coincide precisamente con el cambio climático que provocó la destrucción de las grandes selvas del mioceno y el desarrollo de extensas superficies de sabana herbácea en África. Este cambio ambiental conllevó la extinción de especies y posibilitó la aparición de otras, entre las que se encontraba el primer antepasado de los homininos.