Idioma anglosajón


El inglés antiguo o anglosajón[1]​ (Englisċ en su propia denominación) es una forma temprana del idioma inglés que se hablaba en buena parte de lo que hoy es Inglaterra y en el sur de Escocia entre los años 425 y 1125 aproximadamente. Era una lengua flexiva con mucha libertad en su sintaxis, al contrario que el inglés actual. Los escritos que han llegado hasta nuestros días representan sobre todo el registro literario del anglosajón. Pertenece a la rama del germánico occidental y está estrechamente emparentado con el frisón antiguo y, de una manera algo más distante, con el sajón antiguo, además de presentar influencias del nórdico antiguo debidas sobre todo a la convivencia —no siempre pacífica— en lo que hoy es la Gran Bretaña de anglos, jutos y sajones, por un lado, y noruegos y daneses, por otro, durante mucho tiempo.

Durante los aproximadamente 700 años comprendidos en este periodo, desde las migraciones anglosajonas que dieron lugar al nacimiento de Inglaterra en el siglo V hasta algún tiempo después de la conquista normanda de 1066, cuando sufrió una transición muy importante, el idioma asimiló algunos aspectos de aquellos otros con los que entró en contacto, como las lenguas celtas y los dos dialectos del nórdico antiguo hablados por los vikingos, quienes dominaban grandes extensiones de tierras en el norte y este de Inglaterra, conocidas como Danelaw.

El factor más importante en la formación del inglés antiguo fue su herencia germánica en el vocabulario, sintaxis y morfología, que compartía con las lenguas emparentadas en la Europa continental. Algunos de estos rasgos eran específicos del germánico occidental, familia lingüística a la que pertenece el inglés antiguo, mientras que otras características se remontan al protogermánico del que descienden todas las lenguas germánicas.

Al igual que las otras lenguas germánicas del periodo, el inglés antiguo presenta una flexión nominal completa, con cinco casos gramaticales (nominativo, acusativo, genitivo, dativo y restos poco frecuentes del instrumental) y formas de dual para referirse a parejas (aunque solo en los pronombres personales), además del singular y del plural. También diferencia entre géneros, sin que haya una relación necesaria con el sexo: por ejemplo, sēo sunne (el Sol) es femenino, mientras que se mōna (la Luna) es masculino (cf. alemán die Sonne y der Mond).


Extensión aproximada del nórdico antiguo y de las lenguas emparentadas a principios del siglo X:       Dialecto nórdico antiguo occidental       Dialecto nórdico antiguo oriental       Dialecto gútnico antiguo       Gótico de Crimea       Inglés antiguo       Otras lenguas germánicas con las que el nórdico antiguo conservaba cierto grado de inteligibilidad
Primera página del manuscrito de Beowulf.
El alfabeto rúnico que se empleaba para escribir en inglés antiguo antes de la introducción del alfabeto latino.