Idioma fenicio


El fenicio (en fenicio 𐤃𐤁𐤓𐤉𐤌 𐤊𐤍𐤏𐤍𐤉𐤌, dabarīm kanaʿnīm o 𐤃‏𐤁‏𐤓‏𐤉‏𐤌‏ 𐤐‏𐤍‏𐤉‏𐤌‏, dabarīm pōnīm)[1]​ fue una lengua semítica del subgrupo cananeo (semítico noroccidental), hablada en Fenicia (en fenicio 𐤊‏𐤍‏𐤏‏𐤍‏ kanaʿan o 𐤐‏𐤕‏ Pūt), en el territorio de los actuales Líbano y Siria al menos desde la segunda mitad del II milenio a. C.[2]​ La colonización fenicia lo llevó también a Chipre, Sicilia, Cerdeña, Baleares, África noroccidental y el sur de la península ibérica. En oriente, el fenicio resistió la expansión del arameo en Palestina más que ninguna otra lengua de la región debido a su amplio uso en el comercio con las colonias de Cartago.[3]​ Lingüísticamente es una lengua muy cercana al hebreo antiguo y amorreo, probablemente existía un buen grado de inteligibilidad entre esas lenguas. De hecho el alfabeto hebreo consta precisamente de los mismos 22 grafemas consonánticos que fueron tomados directamente del alfabeto fenicio. Frecuentemente se reserva el término púnico para designar a las variedades de fenicio occidentales del siglo IV a. C. al final del período.[2]

El fenicio solo se conoce actualmente por una serie de inscripciones breves y uniformes de carácter oficial y religioso, y glosas ocasionales de libros escritos en otros idiomas.[4]​ Autores romanos, como Salustio, aluden a ciertos libros escritos en púnico, pero ninguno ha llegado a nuestros días a excepción de algunas traducciones (v. g. el Tratado de Magón) o en fragmentos (v. g. en obras de Plauto). Los Cippi de Melqart, descubiertos en Malta en 1694, estaban escritos en dos idiomas, griego antiguo y púnico.[5]​ Este hecho permitió al erudito francés Abbé Barthelemy descifrar y reconstruir el alfabeto cartaginés.[5]​ A su vez, en 1964 se halló un tratado comercial realizado entre los etruscos y un grupo de fenicios, que permitió descifrar más el etrusco.[6]

El nombre étnico que se daban los fenicios a sí mismos era 𐤊𐤍𐤏𐤍𐤉 (kenaʿani, «canaaneos») o 𐤁‏𐤍‏ 𐤊‏𐤍‏𐤏‏𐤍‏ (bin kenaʿan, «hijos de Canaán») y coincide con el pueblo cananeo citado en la Biblia. Como sinónimo, usaban también el etnónimo 𐤐‏𐤍‏𐤉‏𐤌‏ (pōnīm). Este deriva del topónimo 𐤐‏𐤕‏ (Pūt), que se aplicaba a la franja costera de Canaán, es decir, Fenicia. De aquí derivan las formas 𐤃𐤁𐤓𐤉𐤌 𐤊𐤍𐤏𐤍𐤉𐤌 (dabarīm kanaʿnīm) y 𐤃‏𐤁‏𐤓‏𐤉‏𐤌‏ 𐤐‏𐤍‏𐤉‏𐤌 (dabarīm pōnīm), literalmente «palabras fenicias».[7]​ Los griegos los llamaron Φοίνικες (phoínikes, «rojos, púrpuras»), muy probablemente por los apreciados tintes de color púrpura con que comerciaban.[8]​ De pōnīm derivarían también las formas latinas poenus y punicus.[7]


En el sarcófago del rey Ahiram de Biblos, de alrededor del siglo XI a. C., se halló la inscripción más antigua hecha con caracteres fenicios.
Moneda cartaginesa de la primera guerra púnica. Aparecen un caballo alado y una inscripción.
Principales rutas comerciales fenicias, que unían las metrópolis con sus colonias.
Las letras fenicias dieron lugar a versiones distintas en cada uno de los alfabetos que derivan de ellas. De izquierda a derecha: latino, griego, fenicio, hebreo, árabe.
Inscripción púnica hallada en Nabeul (Túnez). Recuerda consagración de unos santuarios a Baal Hammon y Tanit.
Inscripción bilingüe greco-fenicia hallada en Malta. En este libro, El alfabeto y lengua de los Fenices y de sus colonias (1772), dio Francisco Pérez Bayer por primera vez la lectura exacta del texto fenicio.