Idioma protogermánico


El protogermánico (o germánico común) es el ancestro común hipotético (protolengua) de todas las lenguas germánicas, que incluyen, entre otras, el inglés moderno, el neerlandés y el alemán. La lengua protogermánica no es directamente confirmada por ningún texto pero ha sido reconstruida por medio de métodos comparativos. Solo se han encontrado unas pocas inscripciones rúnicas en Escandinavia datadas de ca. 200 a. C. que se piensan que representan una etapa del protonórdico inmediatamente posterior al protogermánico. Algunas palabras tomadas prestadas del germánico temprano que existían en lenguas no germánicas vecinas se cree que fueron tomadas del protogermánico; un ejemplo es en finés y estonio la palabra kuningas "rey", que es similar a la palabra reconstruida del protogermánico *kuningaz.

El protogermánico es una lengua descendiente del protoindoeuropeo. Poseía solamente dos tiempos verbales (pasado y presente), en comparación con los seis o siete tiempos del griego, latín y sánscrito. Parte de esta diferencia es debida a la deflexión caracterizada por la pérdida de tiempos del presente en el protoindoeuropeo, por ejemplo el pretérito perfecto. Sin embargo, muchos de los tiempos verbales de otras lenguas parecen ser innovaciones separadas en cada una de ellas.

En cuanto a las vocales habrían existido cuatro vocales breves /*i, *e, *a, *u/, cinco vocales largas /*ī, *ē, *ā, *ō, *ū/ y dos vocales extralargas o trimoraicas /*ê, *ô/. La diferencia entre /*ē, *ê/ es la misma que entre lo que otros autores reconstruyen como /1, *ē2/. Algunos autores transcriben /*h, *hʷ/ como /*x, *xʷ/, ya que en muchas posiciones esos fonemas habrían tenido alófonos velares (más que glotales).

La evidencia arqueológica sugiere que antes de que la lengua se diferenciara en ramas individuales, los pueblos germánicos habitaban en el sur de Escandinavia y a lo largo de sus costas, desde los Países Bajos en el oeste, hasta el río Vístula en el este, ca. 750 a. C.[1]

El protogermánico pertenece a la familia de lenguas indoeuropeas que se desarrolló hacia el final de la cultura neolítica de la Europa Occidental, incluyendo la cultura de los vasos de embudo y la cultura de cerámicas cordadas en el sur de Escandinavia y Jutlandia.[2]

Algunos sugieren que el protogermánico evolucionó en el tiempo de manera relativamente aislada. Su evidencia se basa principalmente en el vocabulario, donde afirman que un tercio del vocabulario básico es de un origen no indoeuropeo. Otros eruditos disputan sobre este aspecto y han sugerido etimologías del protoindoeuropeo a la mayoría de las palabras cuestionadas.