Ignacio Manuel Altamirano


Ignacio Manuel Altamirano Basilio (Tixtla, estado de México (hoy Guerrero), 13 de noviembre de 1834 - San Remo, Italia, 13 de febrero de 1893) y su nombre según la fe de bautismo: Ignacio Homobono Serapio Altamirano Basilio, fue un escritor, periodista, militar, abogado, político, docente y diplomático mexicano.

Nació en Tixtla(Estado de México), hoy estado de Guerrero, el 13 de noviembre de 1834[1]​, en el seno de una familia indígena chontal; su padre, Francisco Altamirano, tenía una posición de mando y en 1848 fue nombrado alcalde de Tixtla, lo cual dio al niño Ignacio Manuel, que a la sazón tenía 15 años, la oportunidad de ir a la escuela. Aprendió a leer y a escribir en su pueblo natal. Hizo sus primeros estudios en Toluca, gracias a una beca otorgada por Ignacio Ramírez, de quien fue discípulo. Ignacio estaba a punto de ser rechazado por su edad, pero al final estudió.

En 1849, estudió en el Instituto Literario de Toluca, y derecho en el Colegio de San Juan de Letrán de México. Perteneció a asociaciones académicas y literarias como el Conservatorio Dramático Mexicano, la Sociedad Nezahualcóyotl, la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el Liceo Hidalgo y el Club Álvarez.[cita requerida]

Gran defensor del liberalismo, tomó parte en la revolución de Ayutla en 1854 contra el santanismo, más tarde en la guerra de Reforma y combatió contra la invasión francesa en 1863. Después de este periodo de conflictos militares, Altamirano se dedicó a la docencia, trabajando como maestro en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Escuela Superior de Comercio y Administración y en la Escuela Nacional de Maestros; también trabajó en la prensa, en donde junto con Guillermo Prieto e Ignacio Ramírez fundó El Correo de México y, con Gonzalo A. Esteva, la revista literaria El Renacimiento, en la que colaboran escritores de todas las tendencias literarias, ideológicas y políticas, que tenía entre sus principales objetivos suscitar el resurgimiento de las letras mexicanas y fomentar la noción de unidad e identidad nacional. Fundó varios periódicos y revistas, como: El Correo de México, El Renacimiento, El Federalista, La Tribuna y La República.[cita requerida]

En 1861, se desempeñó como diputado en el Congreso de la Unión en tres períodos, durante los cuales abogó por la instrucción primaria gratuita, laica y obligatoria. Fue también titular de la Procuraduría General de la República, fiscal, magistrado y presidente de la Suprema Corte de la Nación, así como oficial mayor del Ministerio de Fomento. También trabajó en el servicio diplomático mexicano, desempeñándose como cónsul en Barcelona y en París.[cita requerida]


La más antigua fotografía que se conoce de Ignacio Manuel Altamirano.
Ignacio Manuel Altamirano, en su juventud.
Sepulcro de Ignacio Manuel Altamirano, en la Rotonda de las Personas Ilustres.
Altamirano, Ramón Corona y Porfirio Díaz, en el Diccionario enciclopédico de La masonería, de Lorenzo Frau Abrines (1884).