Iliá Repin


Iliá Yefímovich Repin (ruso: Илья́ Ефи́мович Ре́пин; en ucraniano, Ілля Юхимович Рєпін; en finés, Ilja Jefimovitš Repin; Chugúyev, Gobernación de Járkov, Imperio ruso, 24 de juliojul./ 5 de agosto de 1844greg. - Kuokkala, Finlandia —actualmente Répino en el distrito de Kurortny de San Petersburgo—, 29 de septiembre de 1930) fue un destacado pintor y escultor ruso de origen ucraniano del movimiento artístico de los Itinerantes. Sus obras, enmarcadas en el realismo, contienen a menudo una gran profundidad psicológica y exhiben las tensiones del orden social existente. A finales de los años 20 comenzaron a publicarse en la URSS detallados trabajos sobre su obra y alrededor de diez años después fue puesto como ejemplo para ser imitado por los artistas del realismo socialista.

Su padre, Yefim, era militar y también un colono que se dedicaba al cultivo de la tierra. A los 13 años, Repin entró de aprendiz en el taller de un artista local dedicado a los iconos llamado Iván Bunakov. Igualmente, empezó a estudiar la técnica del retrato. En 1866 se trasladó a San Petersburgo e ingresó en la Academia Imperial de las Artes.

Con su primera obra maestra, La resurrección de la hija de Jairo, ganó la medalla de oro de un concurso de la Academia, y con ella una beca para estudiar en Francia e Italia. Así es como Repin vivió en París, donde recibió la influencia de los impresionistas, lo que influyó decisivamente en su forma de usar la luz y el color. Sin embargo, su estilo continuó siendo más afín al de los maestros de la vieja escuela, especialmente Rembrandt, y nunca llegó a convertirse en un impresionista. A lo largo de su carrera retrató a la gente común, tanto ucraniana como rusa, aunque en sus últimos años también representó en sus obras a miembros de la élite del Imperio Ruso, la intelligentsia, la aristocracia y al propio zar Nicolás II.

En 1878, Repin se unió a la Sociedad de Exposiciones Artísticas Itinerantes, generalmente conocida como Los Itinerantes (Peredvízhniki), que en la época en la que Repin llegó a la por entonces capital rusa se rebelaron contra el formalismo de la Academia. La fama le llegó a Repin con su pintura Los sirgadores del Volga, una obra que denuncia de un modo impactante el duro sino de esas personas. Desde 1882 vivió en San Petersburgo, realizando frecuentes visitas a su tierra natal ucraniana y viajes ocasionales al extranjero.

Poco antes del asesinato del zar Alejandro II en 1881, Repin empezó a pintar una serie de cuadros relacionados con el movimiento revolucionario ruso: Negativa a confesarse, Arresto de un propagandista, El encuentro de los revolucionarios y No lo esperaban, siendo esta última su obra maestra sobre este tema. En ella se representa la sorpresa de una familia ante la vuelta al hogar de uno de sus miembros, exiliado político.


Repin por Vasili Polénov (1879).
Casa de campo de Repin en Zdravniovo, Bielorrusia.
Iliá Repin en una foto de 1900.