Imperio


Un imperio (del latín imperium) es una "unidad política" formada por varios territorios y pueblos, "generalmente creada por conquista, y dividida entre un centro dominante y periferias subordinadas".[1]​ El centro del imperio (a veces denominado metrópoli) ejerce el control político sobre las periferias.[2]​ Dentro del imperio, existe una no equivalencia entre las distintas poblaciones que tienen diferentes conjuntos de derechos y son gobernadas de manera desigual.[3]​ Definido en un sentido estricto, un imperio es un estado soberano cuyo jefe de estado es un emperador; pero no todos los estados con territorio agregado bajo el gobierno de autoridades supremas se llaman imperios o son gobernados por un emperador; ni todos los estados que se autodenominan como imperios han sido aceptados como tales por otros estados contemporáneos o historiadores (el Imperio Centroafricano y algunos reinos anglosajones de Inglaterra son ejemplos).

Han existido imperios "antiguos y modernos, centralizados y descentralizados, ultrabrutales y relativamente benignos".[1]​ Es importante distinguir entre los imperios terrestres formados únicamente por territorios contiguos, como el Imperio Austrohúngaro o el Imperio Ruso; y los creados por el poder marítimo, que incluyen territorios muy alejados del país "de origen" del imperio, como el Imperio Cartaginés y el Imperio Británico.[1]​ Aparte del uso más formal, la palabra imperio también puede utilizarse coloquialmente para referirse a una empresa comercial a gran escala (por ejemplo, una corporación transnacional), una organización política controlada por un solo individuo (un jefe político) o un grupo (jefes políticos).[4]​ El concepto de imperio se asocia a otros conceptos como imperialismo, colonialismo y globalización, refiriéndose el imperialismo a la creación y mantenimiento de relaciones desiguales entre naciones y no necesariamente a la política de un estado dirigido por un emperador o emperatriz. Se utiliza la palabra imperio a menudo como término para describir el desagrado ante situaciones de prepotencia.[1]

Un imperio es un conjunto de muchos estados o territorios separados bajo un gobernante supremo o una oligarquía.[5]​ Esto contrasta con una federación, que es un estado extenso compuesto voluntariamente por estados y pueblos autónomos. Un imperio es una gran entidad política que gobierna territorios fuera de sus fronteras originales.


Mapa del 820 mostrando al Imperio carolingio en rojo, Imperio bizantino en rosado, Imperio jázaro en azul claro, Imperio árabe abasí en verde, Imperio uigur en marrón, Imperio chino en amarillo, Imperio tibetano en verde musgo y el Imperio jemer en azul oscuro.