Imperio español


El Imperio español, Monarquía española o Monarquía Hispánica[n. 3]​ fue el conjunto de territorios españoles gobernados por las dinastías hispánicas entre los siglos xvi y xix.

Tras el descubrimiento de América en 1492, España exploró y conquistó grandes extensiones de territorio en América, desde el actual suroeste de Estados Unidos, México y el Caribe, hasta Centroamérica, la mayor parte de Sudamérica, y algunos fuertes y asentamientos aislados por las actuales Alaska y Columbia Británica.[1]​ Todos estos territorios se integraron en la Corona de Castilla y, más tarde, como reinos de la Corona española. Inicialmente se organizaron en dos virreinatos, el de la Nueva España y el del Perú. Con el descubrimiento y asentamiento en varios archipiélagos del Pacífico a finales del siglo XVI, se incorporaron al imperio las Indias orientales españolas, formadas por las Filipinas, las Marianas (que incluían Guam), la porción norte de Formosa, y las Carolinas (que incluían las Palaos), bajo la jurisdicción de la Nueva España. Más tarde, en las porciones norte y sur del Virreinato del Perú se crearon los de Nueva Granada y del Río de la Plata, respectivamente.

El Imperio español alcanzó los 20 millones de kilómetros cuadrados (casi la séptima parte de la superficie de las tierras emergidas del planeta) a finales del siglo XVIII,[2][3]​ aunque algunos autores, como el historiador Raymond Carr, señalan que uno de sus periodos de máxima expansión es el comprendido entre los años 1580 y 1640, durante los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV, período en el que tuvo lugar la unión dinástica con Portugal (considerada una conquista española por un amplio número de historiadores).[4][5][6][7][8][9]

A principios del siglo XV los distintos reinos de la península ibérica perseguían objetivos diferentes con su política exterior. Navarra quedó pronto confinada por la expansión de los otros dos reinos y sus sucesivos monarcas orientaron más sus miradas hacia Francia,[10]​ pero el Tratado de Almizra fijó los límites para la reconquista de las otras dos coronas,[11]​ forzandolas a emprender políticas exteriores similares, pero al mismo tiempo diferentes.

Castilla trataba de culminar la Reconquista y evitar nuevas incursiones musulmanas tomando plazas e islas en el norte de África, incluso antes de reconquistar el Reino nazarí de Granada.[12]​ Al mismo tiempo, atravesaban momentos difíciles por la guerra civil librada entre partidarios de la futura Isabel la Católica y los de Juana la Beltraneja, en la lucha por suceder a Enrique IV.


Estandarte de la Corona de Castilla.
La rendición de Granada, óleo de Francisco Pradilla, 1882. Representa la entrega de las llaves de la ciudad a los Reyes Católicos en 1492.
Fernando II de Aragón, responsable de la política expansionista en Italia y Europa de la naciente unión.
Pendón heráldico de los Reyes Católicos entre 1492 y 1505.
La conquista del Colorado, óleo de Augusto Ferrer-Dalmau que retrata la expedición de Francisco Vázquez de Coronado.
Vasco Núñez de Balboa tomando posesión del mar del Sur.
«Descubrimiento» del río Misisipí.
Mare clausum ibéricos en la Era de los Descubrimientos.
Territorios controlados por Carlos I en 1519
Retrato de Carlos I por Tiziano
Cruz de Borgoña, una de las varias enseñas navales utilizadas por la Monarquía Hispánica en el periodo.[15]
Escudo de Carlos I.
El Saco de Roma, por Martin van Heemskerck (1527).
Mapa de los dominios de los Habsburgo en Europa tras la batalla de Mühlberg en 1547.
Exploraciones y rutas españolas en el océano Pacífico.
La «furia española» del 4 de noviembre de 1576 en Amberes.
Desembarco de los tercios españoles durante la batalla de la isla Terceira.
Ilustración de la batalla de San Juan de Ulúa durante la guerra comercial anglo-española (1568-1573).
Imperio español de Felipe II, III y IV (de 1556 a 1665) incluyendo los territorios cartografiados y reclamados, reclamaciones marítimas (mare clausum) y otros aspectos.
Victoria holandesa en la batalla de Nieuwpoort en 1600.
Naves holandesas embistiendo a galeras españolas frente a la costa inglesa, en octubre de 1602.
Juan de Braganza fue proclamado rey de Portugal en 1640.
Carlos II de España, último rey español de la dinastía Habsburgo. Cuadro de Juan Carreño de Miranda.
Retrato de Felipe V de España, por Jean Ranc (c. 1723). Óleo sobre lienzo, 144 x 115 cm, Museo del Prado (Madrid).
Batalla de Almansa, enfrentamiento decisivo en la guerra de sucesión española.
Cesiones por el tratado de Utrecht.
Detalle de una galería de retratos de los emperadores del Perú donde los reyes españoles (lado derecho) figuran como sucesores de los soberanos incas (lado izquierdo). Lámina publicada en 1744 en la obra Relación del Viaje a la América Meridional en la que Jorge Juan y Antonio de Ulloa fueron sus autores.
Principales rutas comerciales del Imperio español con las Indias.
Castillo San Felipe de Barajas en Cartagena de Indias. En 1741 una enorme flota británica liderada por el almirante Vernon fue derrotada por las fuerzas españolas de Blas de Lezo que defendían este fuerte.
Pabellón naval del Reino de España desde 1785, posteriormente elevado a la categoría de bandera nacional.
Fronteras norteamericanas propuestas por el conde de Aranda hacia el final de la guerra de Independencia de los Estados Unidos, 3 de agosto de 1782.
Por España y por el Rey, Gálvez en América (2015), pintura al óleo de Augusto Ferrer-Dalmau que recrea la batalla de Pensacola en 1781.
Territorios españoles en 1800, durante el reformismo borbónico.
La muerte del brigadier Churruca a bordo del navío San Juan Nepomuceno, en la batalla de Trafalgar.
Juramento de las Cortes de Cádiz.
Desarrollo de las guerras de independencia hispanoamericanas
     Territorios gobernados por autoridades leales a Fernando VII.      Territorios bajo la autoridad de la Junta Central Suprema o por las autoridades del Trienio Liberal.     Territorios bajo la autoridad de Juntas de Gobierno autónomas, nominalmente fieles al rey.     Territorios con Estados que han proclamado su independencia de España.     España bajo las Cortes de Cádiz.
En Norteamérica, México liderado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, declaró su independencia en 1821.
La batalla de Ayacucho marcó el fin del Imperio español en la América continental.
Territorios españoles durante la segunda Restauración Borbónica. En azul aquellos que se separaron de España en este periodo.
Restos del hundimiento del acorazado estadounidense Maine en el puerto de La Habana.
Mapa de las posesiones españolas en el Golfo de Guinea en 1897, antes del Tratado de París de 1900 que daría lugar a la Guinea Española, hasta que en 1968 se independizó como Guinea Ecuatorial.
Tropas coloniales españolas y portuguesas en 1900.
Firma de la independencia de Guinea Ecuatorial por el entonces ministro español Manuel Fraga junto al nuevo presidente Macías Nguema el 12 de octubre de 1968.
América española hacia el año 1800, los territorios coloreados eran considerados provincias en algunos mapas del Imperio español (Nutca y Patagonia aparecen rayados por no existir control efectivo sobre ellos).
Territorio de Nutca (reclamaciones territoriales de España en la costa oeste de Norteamérica, siglo XVIII) y toponimia española.
Territorios que alguna vez fueron españoles en Asia y Oceanía.
Territorios españoles en África hacia el año 1955.
La Guinea Española en 1960.
Territorios y posesiones coloniales españolas en el norte de África del siglo xx.
Dominios de Felipe II en Europa y norte de África alrededor del año 1580.
Dimensiones del Imperio español en comparación con otros, según las aclaraciones de F. A. Durántez
Entrada al Fort Mose Historic State Park, en Florida.
Martín García de Loyola y Beatriz Clara Coya.