Inglés estadounidense


El inglés estadounidense (en inglés American English o U.S. English; abreviación: AmE, AE, AmEng, USEng, o en-US [2]​) se refiere al grupo de dialectos y acentos del idioma inglés que se hablan en los Estados Unidos de América. Esta variedad del inglés se considera en la actualidad como la más influyente a nivel mundial. Se estima que casi dos tercios de los hablantes nativos del inglés viven en los Estados Unidos.[3]​ Los dialectos estadounidenses son muy parecidos a los de Canadá.

El uso del inglés en los Estados Unidos se heredó de la colonización británica de América. La primera oleada de colonos de habla inglesa llegó a América del Norte en el siglo XVII. En ese tiempo, había también en el continente hablantes de neerlandés, francés, español, alemán, sueco, escocés, galés, irlandés, gaélico escocés y finés, y diversos idiomas indígenas americanos.

De muchas maneras, comparado con el inglés del Reino Unido, la fonología del inglés estadounidense[4]​ se considera más conservadora. Algunos acentos distintivos pueden encontrarse en la Costa Este (por ejemplo: en Nueva Inglaterra Oriental y Nueva York), en parte porque estas regiones estaban en contacto con Inglaterra e imitaban variedades prestigiosas de la metrópoli inglesa en el momento en que estas variedades iban sufriendo cambios.[5]​ Muchas comunidades de la Costa Este han existido en su ubicación actual más tiempo que otras. Sin embargo, el habla del interior del país y la mezcla de diversos dialectos británicos, irlandeses y escoceses crearon una nueva base lingüística muy homogénea que originó al típico inglés estadounidense.

En la mayoría del habla inglesa en los Estados Unidos, se pronuncia la R en posición final de sílaba y ante pausa (aRt y sisteR). En el siglo XVII, la pronunciación rótica (con -r final y postvocálica) era aún mayoritaria en Inglaterra, especialmente al norte, al oeste y, obviamente, también en escocés e irlandés, dialectos que pesaron mucho en la formación del inglés estadounidense. Ya desde el siglo XVII, los dialectos del sureste de Inglaterra comenzaban a vocalizar esa R postvocálica y su expansión fue muy rápida en Inglaterra. Pero la presencia en los Estados Unidos del elemento irlandés y escocés, junto con hablas inglesas septentrionales, donde la R se mantiene, aseguró la conservación de la consonante en casi todo el inglés estadounidense.