Inmigración


La inmigración es la entrada a un país de personas que nacieron o proceden de otro país. Representa una de las dos opciones o alternativas del término migración, que se aplica a los movimientos de personas de un lugar a otro y estos desplazamientos conllevan un cambio de residencia temporal o definitivo. Las dos opciones de dichos movimientos migratorios son: emigración, que es la salida de personas de un país determinado, para dirigirse a otro distinto; e inmigración, que es la entrada en un país determinado procedente de otro. De manera que una emigración lleva como contrapartida posterior una inmigración en el país de llegada. Y con respecto a esta última idea hay que aclarar que hasta que un emigrante no llega a un país nuevo no se debe considerar como inmigrante, cosa que ha venido ocurriendo en los últimos años, con la gran crisis migratoria en Europa ya que centenares y hasta miles de personas han venido emigrando de los países conflictivos de África y del Medio Oriente y han muerto en naufragios y otros accidentes antes de haber llegado como inmigrantes a los países europeos.

Los procesos migratorios son propios a la especie humana y a muchas otras especies. Dichos procesos nacen del instinto de conservación de la especie más que del individuo, y se deben siempre a una evaluación comparativa del entorno donde se vive en cuanto a los recursos y posibilidades con que se cuenta, y de un entorno diferente, en el que existe una percepción de que esos recursos y posibilidades pueden ser mayores y mejores. Esta comparación entre la vida cotidiana en un país y otro se origina actualmente por la amplia facilidad de desplazarse de un lugar a otro, con lo que resulta cada vez más fácil, enterarse de cómo es la vida en otros países. Actúa en un doble sentido: cuando se tiene una percepción favorable a su propio país y cuando esta percepción es desfavorable, lo cual es el motivo que explica la inmigración en el primer caso y el que describe los motivos de emigración en el segundo caso, como puede verse en un artículo de Axel Capriles en el periódico El Universal de Caracas del 24 de septiembre de 2009 ([1]​). Evidentemente, cuando se trata de evaluar el nivel de vida que existe entre los diferentes países, no solo se puede lograr a través de algún viaje al exterior sino por multitud de vías y procedimientos que hoy en día se han hecho posibles por el desarrollo tecnológico de las comunicaciones y de los medios de transporte: comunicación con familiares en el país de posible entrada, referencias de terceras personas, propaganda turística o de otras actividades económicas, etc.


Inmigrantes europeos arribando en Argentina.
El barrio de Chinatown en Manhattan, Nueva York, en el año 2009, es un barrio que alberga una población de origen asiático, principalmente de los chinos, de ahí su nombre.
El edificio Santillana en Caracas, nos recuerda, por su nombre y estilo arquitectónico la inmigración en Venezuela procedente del Norte de España, durante la segunda mitad del siglo XX.
Mapa con la distribución territorial del idioma español en los Estados Unidos según el censo de 2000.
Inmigrantes procedentes de Europa desembarcando en Ellis Island en Nueva York (Estados Unidos), en 1902.
Hotel de inmigrantes en Argentina.
Pirámide de población de los extranjeros censados en España en el 2007.