Internacionalismo


El internacionalismo es un principio político que trasciende el nacionalismo y aboga por una mayor cooperación política o económica entre naciones y pueblos.

Los partidarios de este principio se denominan internacionalistas y, en general, creen que los pueblos y países del mundo en vez de enfrentarse y rivalidades mutuamente políticamente o militarmente, que deberían poner a un lado sus diferencias y unirse a través de las fronteras nacionales, políticas, culturales, raciales o de clase para promover sus intereses comunes para lograr la paz y la cooperación internacional, o que los gobiernos del mundo deberían cooperar porque sus intereses mutuos a largo plazo son de mayor importancia que sus disputas a corto plazo.

El internacionalismo tiene varias interpretaciones y significados, pero generalmente se caracteriza por la oposición al nacionalismo extremo, el aislacionismo, el jingoísmo , el chovinismo, el racismo, la xenofobia, el colonialismo, el imperialismo, el etnocentrismo y la guerra; apoyo a instituciones internacionales, como las Naciones Unidas o de integración regional como la Unión Europea; y una perspectiva cosmopolita que promueve y respeta otras culturas y costumbres.

Los partidarios de este movimiento, como por ejemplo los seguidores del Movimiento Federalista Mundial, afirman que las naciones deben cooperar entre ellas, porque sus intereses mutuos a largo plazo son más valiosos que sus intereses individuales a corto plazo. El internacionalismo se opone por naturaleza al chovinismo y a los movimientos de globalización estrictamente económicos que niegan el valor de la cultura y las diferencias entre las naciones (véase alterglobalización). El internacionalismo presupone el reconocimiento del resto de las naciones como iguales, respetando todas sus diferencias.

El término internacionalismo es radicalmente distinto del cosmopolitismo, el primero aboga por la fraternidad de las naciones y un trato de igual condición entre ellas, basado en el escrupuloso respeto a la soberanía nacional y la autodeterminación de nación. El segundo niega el sentido de la nación y por ende, minusvalora o relativiza la soberanía nacional, por lo que justifica la opresión de unas naciones más desarrolladas a otras menos desarrolladas[cita requerida].

Marxistas y anarquistas defienden la necesidad de unir los esfuerzos de la clase obrera de todo el mundo para erradicar toda clase social. A iniciativa de Marx, en 1864, se creó la Asociación Internacional de Trabajadores a la que se adhirieron marxistas, anarquistas y sindicalistas. Pero grandes discrepancias ideológicas entre marxistas y anarquistas la hicieron inviable y acabó por desaparecer en 1876.


Estrella internacionalista.[cita requerida]