Historiografía china


Las interpretaciones de la historia de China se refieren al estudio del método y suposiciones hechas en el estudio de la historia de China.

La interpretación tradicionalista de la historia de China ve el auge y caída de las dinastías (ciclo dinástico) como un cumplimento del Mandato del Cielo. Desde ese punto de vista, una nueva dinastía se funda por un fundador virtuoso. Con el tiempo, la dinastía deviene moralmente corrupta y disoluta. La inmoralidad de la dinastía se refleja en desastres naturales, rebeliones e invasiones extranjeras. A la larga, la dinastía se debilita tanto que se posiblita su reemplazo por una nueva dinastía. Esta teoría llegó a popularizarse durante la dinastía Zhou. No es enteramente una concepción cíclica de la historia, ya que asume que la edad de oro es algo definitivamente pasado, y que la historia es un descenso gradual hacia la decadencia.

La teoría también asume que solo hay un soberano legítimo de todo lo que hay bajo el cielo en cada momento, pero a través de la historia china ha habido polémicas y largos periodos de desunión en que la legitimidad estaba discutida. Otro problema es si la dinastía cae incluso siendo virtuosa. El último gobernante de una dinastía siempre arrastrará el baldón aunque no lo merezca. El desprestigio final de la interpretación tradicional vino con el final del propio ciclo dinástico y el nacimiento de la República de China. Los conceptos de Mandato del Cielo y monarquía divina se desacreditaron, como muestran los dos fallidos e impopulares intentos de restaurar el sistema imperial de Yuan Shikai y Zhang Xun.

La mayor parte de la historiografía china publicada en la República Popular China está basada en la interpretación marxista de la historia (materialismo histórico), que ve a la historia gobernada por leyes universales, de acuerdo con las cuales la sociedad pasa por una serie de estadios impulsada por la lucha de clases. Esos estadios son:

El paradigma oficial en la República Popular China asocia cada uno de estos estadios con una era particular de la historia china, en la que introduce algunas subdivisiones:

A causa de la hegemonía del Partido Comunista de China y la importancia de la interpretación marxista de la historia en su legitimación, es difícil para los historiadores chinos construir interpretaciones antimarxistas o simplemente no marxistas. No obstante, esta restricción política es menos restrictiva de lo que pudiera parecer a primera vista, dado que el materialismo histórico (como cualquier paradigma) es sorprendentemente flexible, y la habilidad de los historiadores suficiente para modificarlo en teorías históricas alternativas usando un lenguaje que no desafíe la interpretación oficial.