James Samuel Coleman


James S. Coleman (1926-1995) fue un sociólogo norteamericano, fundador de la revista Rationality and Sociology y presidente de la American Sociological Association, pero conocido sobre todo por el desarrollo de la Teoría de la elección racional.

Coleman se licenció en la Universidad de Purdue en 1949, doctorándose en la Universidad de Columbia en 1955. Durante sus estudios se vio muy influenciado por las conferencias de Robert Merton sobre los condicionamientos sociales en la conducta individual, y por los métodos cuantitativos de Paul Lazarsfeld en sociología matemática. En 1956 empieza a dar clase en la Universidad de Chicago donde escribe Union Democracy (La democracia sindical), uno de los estudios más famosos de la sociología del trabajo. Posteriormente sería contratado por la Universidad Johns Hopkins, donde redactaría el Informe Coleman, un estudio para el gobierno federal que contribuyó a implantar la ley por la que los niños blancos y negros compartirían el bus escolar como forma de integración. Este informe lo convertiría en uno de los sociólogos más influyentes de Estados Unidos.

En 1989 fundó la revista Rationality and Sociology, donde se difundían los trabajos realizados desde la perspectiva de la elección racional. En 1992 fue elegido presidente de la American Sociological Asociation, realizado un ponencia titulada La reconstrucción racional de la sociedad.

Coleman se define como individualista metodológico, aun admitiendo que la Sociología debe centrarse en los sistemas sociales, insiste en que la explicación de estos está en factores individuales.

El autor desarrolla la idea básica de la elección racional, afirmando que las personas actúan intencionadamente en persecución de una meta, y para alcanzarla utilizan unos recursos, que define como todas las cosas sobre las que el actor tiene un control.

Coleman explica la existencia de las normas desde la perspectiva anterior, proponiendo la teoría de que los actores consienten cierto control de su propia conducta a cambio de ejercer cierto control sobre la conducta del resto de actores.