Kurdistán


Kurdistán o Curdistán (en idioma kurdo: كوردستان, tr.: Kūrdstān, AFI: Acerca de este sonido ˌkʊɾdɯˈstɑːn ; lit.: «región de los kurdos») es una región sin acceso al mar situada en Asia Menor, al norte de Oriente Próximo y al sur de la Transcaucasia. Históricamente reclamado por el pueblo kurdo, la etnia que lo habita, su territorio se encuentra repartido entre cuatro Estados actuales: Turquía, Irak, Irán y Siria, a los cuales hay que añadir un pequeño enclave en Armenia.

En ciertas ciudades kurdas, los asentamientos urbanos se remontan a tiempos prehistóricos, especialmente Piranshahr[1][2]​ con 8000 años de asentamiento urbano y Erbil[3]​ con 6000 años de asentamiento urbano.

Los kurdos son un pueblo de origen indoeuropeo que se asentaron en el sur de Anatolia en torno al siglo X a. C. Se considera que sus orígenes se remontan a los medos que se enfrentaron primero a los asirios y luego a los aqueménidas, por los que fueron derrotados en el año 550 a. C.

El Imperio medo, que duró 128 años, fue conquistado por Ciro el Grande, fundador del Imperio aqueménida y que a su vez fue conquistado, en el 332 a. C., por Alejandro Magno.

Durante la Edad Media los kurdos tuvieron una relativa libertad bajo el dominio islámico. Sin embargo, con el auge del Imperio otomano, el país fue fragmentado en dos Estados: el otomano y el persa. En la parte otomana, los feudos kurdos mantuvieron una amplia autonomía hasta el siglo XIX. Durante este siglo la injerencia otomana en los feudos kurdos provocó fuertes tensiones con las autoridades, que desembocaron en diversas rebeliones de carácter independentista entre 1806 y 1880.

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, con el Imperio otomano en proceso de desintegración, el fallido proyecto del Tratado de Sèvres, que nunca fue ratificado ni entró en vigor,[4]​ reconocía el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades de los antiguos imperios,[cita requerida] y preveía la creación de un Estado kurdo. El Tratado, y en concreto el artículo 62, definió las fronteras y la hipotética composición del futuro Kurdistán.[5]​ El Kurdistán concebido por el tratado habría sido un país con dos terceras partes de su territorio eliminadas, incluyendo sus áreas fértiles y sus tradicionales tierras de pastoreo. En 1925 una insurrección kurda fue derrotada por las tropas turcas.


La bandera del Kurdistán iraquí.
Danza tradicional kurda durante una boda en Irán.
Mapa del conflicto Siria-Irak 2014-15.