Pueblo kurripako


Los kurripako son un pueblo indígena que habita en las cuencas de los ríos Isana, Atabapo y Guainía (también llamado Río Negro), así como del bajo Inírida y el alto Orinoco. En el departamento colombiano de Guainía, entre el río Guaviare y el Orinoco en el departamento de Vichada; en el estado venezolano de Amazonas; y en el Ayarí y São Gabriel da Cachoeira, en el estado brasileño de Amazonas.

Su economía articula la agricultura, pesca, caza y la recolección de productos silvestres. Las chagras (iarokiti) tienen 100 a 200 m² abiertos mediante tumba y quema. Allí se siembra yuca (kiinaki), de la que conocen 50 variedades, y además maíz, chontaduro, batata, chonque, ñame, ají, banano, piña, lulo, papaya, caña de azúcar, achiote y herriwai (para obtener fibra).

La pesca es una fuente importante de proteínas en verano y se realiza en los ríos (onimakapeki), caños (oripau) y lagunas (kalita). Cazan venados, dantas, pecarís, capibaras, agutís, babillas y varias aves y además, capturan armadillos y tortugas y recolectan camarones y ranas.

La artesanía es una actividad que genera ingresos en el mercado. Fabrican canastos de "bijao", budares y rayos para la venta. También recolectan en el bosque fibra de "chiquichiqui" (Leopoldinia piassaba), para fabricar escobas y venderla a comerciantes intermediarios.

Aunque al adoptar el cristianismo la mayoría han abandonado sus creencias y prácticas rituales tradicionales, han mantenido intacta su organización en seis fratrias, cada una integrada por clanes y segmentos patrilineales exógamos. Conservan sus reglas matrimoniales y de parentesco, así como han mantenido sus conocimientos sobre la selva, los ríos y los astros, así como la memoria de relatos tradicionales.

La organización de la mayoría de las comunidades sigue un patrón propiciado por los misioneros evangélicos, en detrimento de la organización indígena original. Este pastor es generalmente considerado el "capitán", ejerciendo autoridad propia autónoma. Las viviendas unifamiliares rodean una plaza rectangular donde hay un salón comunal para asambleas y conferencias y ocasionalmente una capilla. Aunque cada familia puede comer en su hogar, el "capitán" organiza frecuentemente comidas comunales en las que todos aportan y participan.