Lanzadera espacial


Un cohete espacial, también llamado vector, lanzador, lanzadera,[1]​ o​ vehículo de lanzamiento espacial, es un tipo de cohete diseñado y empleado específicamente para el transporte de carga útil desde la superficie terrestre al espacio exterior. Generalmente el vuelo de un cohete espacial tiene como objetivo situar su carga útil en una cierta órbita, aunque algunos cohetes pueden realizar vuelos suborbitales. En ese caso, se les suele denominar cohete sonda. La carga útil de un cohete espacial es principalmente satélites artificiales, naves espaciales y sondas espaciales, aunque también pueden ser seres humanos en el caso de los vuelos espaciales tripulados. También se puede hablar de sistema de lanzamiento espacial cuando se hace referencia, además de al vehículo de lanzamiento espacial en sí mismo, a las infraestructuras de soporte necesarias para lanzar y operar el vehículo espacial.

El origen del cohete es probablemente oriental. La primera noticia que se tiene de su uso es del año 1232, en China, donde fue inventada la pólvora.

Existen algunos relatos del uso de cohetes llamados flechas de fuego voladoras en el siglo XIII, en defensa de la capital de la provincia china de Henan.

Los cohetes fueron introducidos en Europa por los árabes. Durante los siglos XV y XVI fue utilizado como arma incendiaria. Posteriormente, con el perfeccionamiento de la artillería, el cohete bélico desapareció hasta el siglo XIX, y fue utilizado nuevamente durante las Guerras Napoleónicas. Los cohetes del coronel inglés William Congreve fueron usados en España durante el sitio de Cádiz (1810), en la primera Guerra Carlista (1833-1840) y durante la guerra de Marruecos (1860).

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, aparecieron los primeros científicos que convirtieron al cohete en un sistema para impulsar vehículos espaciales tripulados. Entre ellos destacan, el peruano Pedro Paulet, el ruso Konstantín Tsiolkovski, el alemán Hermann Oberth y el estadounidense Robert Hutchings Goddard, y, más tarde los rusos Serguéi Koroliov y Valentin Gruchensko, y el alemán Wernher von Braun.

Robert Hutchings Goddard fue el responsable del primer vuelo de un cohete propulsado con combustible líquido (gasolina y oxígeno), lanzado el 16 de marzo de 1926, en Auburn, Massachusetts, Estados Unidos. Los cohetes construidos por Goddard, aunque pequeños, ya tenían todos los principios de los modernos cohetes, como orientación por giroscopios, por ejemplo.


Cohete espacial.
Base de lanzamiento 39A enviando el cohete Saturno V a la Luna.
Uno de los cohetes desarrollados por Robert Hutchings Goddard.
Cohete R-7 ruso/soviético.
Cohete Saturno V siendo lanzado.
Motor de cohete.
Principio de funcionamiento del motor de cohete: los gases expelidos por la abertura provocan un movimiento hacia arriba por reacción.
Diagrama en corte del cohete Saturno IB.
Un Zenit-2 ucraniano preparado para el lanzamiento
Misil antiaéreo de fabricación rusa.
Una nube de escape engulle la plataforma de lanzamiento 39A en el Centro Kennedy de la NASA en Florida, el transbordador espacial Endeavour despega hacia el cielo nocturno.