Leipzig


Leipzig (pronunciación en alemán: /ˈlaɪptsɪç/ ( escuchar)) o Lipsia, en castellano arcaico, es una ciudad alemana en el noreste del estado de Sajonia, con 590 337 habitantes en diciembre de 2017. Ya en el año 1165 recibió el derecho de ciudad y de mercado.

La ciudad tiene una larga tradición de recinto ferial y una de las ferias más antiguas (1190) de Europa. Junto con Fráncfort del Meno, Leipzig es el centro histórico de la imprenta y el comercio. Además, cuenta con una de las universidades —tanto clásica como de música— más antiguas de Alemania. La ciudad fue uno de los centros de las manifestaciones de los lunes (Montagsdemonstrationen) de 1989, las cuales dieron el impulso necesario a la reunificación alemana.[2]

En 1813, Leipzig fue testigo de la primera derrota de Napoleón I en la llamada "batalla de las Naciones", en cuyo recuerdo se levantó en 1911 el Völkerschlachtdenkmal, con una plataforma de 91 m de altura que ofrece una vista panorámica. También en Leipzig se celebraron las oraciones por la paz, punto de partida de la revolución pacífica de 1989 que condujo a la reunificación alemana. Los rezos de los lunes, que luego se convirtieron en manifestaciones pacíficas, abrieron la puerta a la revolución de la RDA.[3]

La ciudad ha sido cuna de numerosas personalidades, tales como el filósofo y científico Gottfried Wilhelm Leibniz (1646), el compositor Richard Wagner (1813), el historiador de arte Nikolaus Pevsner (1902), el tipógrafo Jan Tschichold (1902), el pintor Max Beckmann o el comunista Karl Liebknecht (1871). Otras personalidades trabajaron durante parte de su vida en la ciudad, tales como los compositores Johann Sebastian Bach, que murió en ella en 1750, y Felix Mendelssohn Bartholdy, el filósofo Friedrich Nietzsche, el premio Nobel de Física Werner Heisenberg o el constructor de automóviles August Horch; el filósofo español José Ortega y Gasset estudió en esta ciudad, donde tuvo su primer encuentro «cara a cara» con la Crítica de la Razón Pura.[4]

El nombre Leipzig proviene del sorabo Lipsk que significa «lugar del tilo». En latín la ciudad se llamó Lipsia (nombre que conserva en italiano), en polaco y sorabo se llama aún Lipsk y en checo, Lipsko.

En Fausto, Goethe eternizó en la escena en el sótano de Auerbach (Auerbachs Keller) a Leipzig como el pequeño París. Este apodo se estableció en el Leipzig pudiente del siglo XIX y ha acompañado a la ciudad desde entonces.


Debate de Leipzig entre Lutero y Eck.
Infantería francesa defendiendo una barricada contra un asalto prusiano.
Leipzig tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Manifestación del lunes 23 de octubre de 1989.
Fronteras administrativas 2005.
Diagrama climático de Leipzig[17]
Sinagoga en la Keilstraße.
Iglesia rusa.
Universidad de Leipzig.
Handelshochschule.
Biblioteca Nacional de Alemania.
Nuevo Monumento a Johann Sebastian Bach.
Neues Gewandhaus.
Coro de Santo Tomás.
La Ópera de Leipzig en Augustusplatz (1900).
Segunda Gewandhaus, hacia 1900.
Iglesia de San Nicolás.
Zoo.
Leipziger Lerche.
Red Bull Arena.