Leopoldo II de Toscana


Leopoldo de Habsburgo-Lorena y Borbón-Dos Sicilias (en italiano Leopoldo d'Asburgo-Lorena; en alemán Leopold von Habsburg-Lothringen; Florencia, 3 de octubre de 1797 - Roma, 28 de enero de 1870), más conocido como Leopoldo II de Toscana de la casa Habsburgo-Lorena, Gran Duque de Toscana, Archiduque de Austria, Príncipe Real de Hungría y Bohemia fue el último Gran Duque de Toscana de facto.

Leopoldo II, hijo de Fernando III, Gran Duque de Toscana, y la Princesa Luisa María Amelia Teresa de las Dos Sicilias, nació en Florencia el 3 de octubre de 1797. Sus abuelos por línea materna fueron Fernando I de las Dos Sicilias y María Carolina de Austria. Sucedió a su padre el 18 de junio de 1824 y abdicó en favor de su hijo Fernando el 21 de julio de 1859.

Durante sus primeros años de reinado se dedicó al desarrollo interno del estado. Fue el más suave y menos reaccionario de todos los déspotas italianos de la época, y aunque siempre fue sujeto a la influencia austriaca se negó a adoptar los métodos de gobierno de éstos, permitiendo en justa medida la libertad de prensa, y permitió a muchos exiliados políticos de otros estados residir en Toscana tranquilos.

A inicios de los años 1840 un sentimiento de malestar se diseminaba por Italia, incluso en Toscana se pedía una constitución y otras reformas políticas; en 1845 y 1846 se desataron disturbios en varias partes del país, y Leopoldo otorgó un número de reformas administrativas. Pero la influencia austríaca le impidió ir más allá aunque lo hubiese querido. La elección de Pío IX dio un nuevo impulso al movimiento liberal, y el 4 de septiembre de 1847 Leopoldo instituyó la (del italiano: Guardia Cívica ‘Guardia Cívica’), un primer paso hacia la constitución; poco después, el Marqués Cosimo Ridolfi fue nombrado primer ministro. La siguieron las constituciones Napolitana y Piamontesa (17 de febrero de 1848) dibujadas por Gino Capponi.

Las revoluciones en Milán y Viena exaltaron el patriotismo en Toscana exigiendo guerra contra Austria; Leopoldo, cediendo a la demanda popular, envió tropas regulares y voluntarios a apoyar en las campañas en el Piamonte y Lombardía. Su discurso de despedida fue incondicionalmente italiano y liberal. «Soldados, —dijo— la sagrada causa por la libertad italiana se decide hoy en los campos de Lombardía. Los ciudadanos de Milán ya compraron su libertad con su sangre y con heroísmo de aquéllos que la historia tiene pocos ejemplos... ¡Honor a las armas de Italia! !Larga vida a la independencia italiana!» El contingente toscano luchó valientemente en Curtatone y Montanara, pero fracasó.


Retrato de Leopoldo II en su juventud.
Maria Ana de Sajonia.
María Antonieta de las Dos Sicilias.
Leopoldo II fotografiado en 1870, año de su muerte.