Lineal B


El lineal B es el sistema de escritura usado para escribir el griego micénico, aunque fue usado principalmente con fines administrativos, desde el 1600 hasta el 1110 a. C. Precedió en varios siglos al uso del alfabeto para escribir la lengua griega. El lineal B consiste en signos silábicos, es decir, que cada uno de los signos representa una sílaba, con un gran número de signos ideográficos.

El desciframiento del lineal B fue llevado a cabo por Michael Ventris, arquitecto inglés con una amplia formación en lenguas clásicas y profundo conocimiento de la lengua griega.

Las primeras tablillas, tanto de lineal A como de lineal B, se encontraron en las excavaciones del palacio de Cnosos realizadas por Arthur Evans entre 1900 y 1906. Desde muy pronto las tablillas en lineal B se pudieron clasificar en series según los temas que tratan gracias a la presencia de los logogramas, algunos de los cuales podían dar idea del contenido de los textos.

Alice Kober sentó las bases para el desciframiento del lineal B, al realizar a partir de 1931 una enorme labor de aislar secuencias de signos para después ver cómo se repetían y sus pautas de variación. De esta manera identificó por un lado lexemas de palabras, y por otro lado finales de palabra que se repetían, sugiriendo una flexión casual. Kober murió en 1950, tres años antes de que se consiguiera el desciframiento.

A partir del trabajo de Alice Kober, Ventris atribuyó posibles valores a las combinaciones de signos, y fue el primero en proponer que el lineal B fuese notación de una variedad de lengua griega, cosa que anteriormente se había descartado. A partir de esta consideración de que era griego y con la colaboración de John Chadwick, un lingüista y estudioso de las lenguas clásicas, propuso un primer desciframiento, y los datos se publicaron en 1953.

El desciframiento se confirmó finalmente cuando Carl Blegen, un arqueólogo estadounidense que había estado trabajando en el yacimiento de Pilos, aplicó la propuesta de Ventris y Chadwick a la tablilla PY Ta 641, que no se había publicado todavía cuando se hizo el desciframiento, y obtuvo buenos resultados: las variaciones gramaticales cuadraban con la información del contenido, y se reconocían algunos prefijos numerales griegos, utilizados para indicar el número de asas de distintos vasos. De esta manera se confirmó que el desciframiento de Ventris era correcto en lo esencial, aunque fallase en algunos detalles e interpretaciones.


Mapa del territorio controlado por el palacio de Pilos en época micénica, donde se ubican algunos topónimos que aparecen documentados en textos de lineal B.
Tablilla MY Oe 106, encontrada en Micenas en la "Casa del vendedor de aceite", de ca. 1250 a. C. Museo Arqueológico Nacional de Atenas, Tablilla 7.671.