Luciano Leggio


Luciano Leggio (6 de enero de 1925 - 16 de noviembre de 1993), llamado Lucianeddu, fue un poderoso criminal y mafioso siciliano. Era el jefe de los Corleonesi, la facción mafiosa que se originó en el pueblo de Corleone. Algunas fuentes le llamaban de forma incorrecta Liggio, resultado de un error de transcripción en los documentos judiciales en la década de 1960.[1]​ También es conocido como "La primula rossa di Corleone".[2]

Además del intento de establecer a los corleonesi como el clan mafioso dominante en Sicilia, se hizo tristemente célebre por evitar condenas por una multitud de crímenes, incluyendo homicidio, antes de ser encarcelado de por vida por fin en 1974.

Leggio fue uno de los diez hijos criados en la pobreza extrema de una pequeña granja. Se tiró a la delincuencia en su adolescencia. Su primera condena fue cuando tenía 18 años por robar maíz; una vez completada la condena de seis meses por este crimen, asesinó al hombre que lo había denunciado a la policía. En 1945 fue reclutado por el jefe de la mafia de Corleone, Michele Navarra, a través de su tío Leoluca Leggio, llamado u zu' Luca, para trabajar como matón y asesino a sueldo. Ese mismo año Leggio asesinó a tiros a un trabajador de una granja con el fin de quitarle su puesto de trabajo, e inmediatamente después se hizo cargo de la granja al exigir al propietario que le cediera la propiedad agrícola a punta de pistola.

Muchos pentiti han descrito a Leggio como impredecible y violento, además de ser altamente vanidoso. Según Tommaso Buscetta, durante las reuniones con los jefes de la mafia de Palermo, Leggio corregía los errores gramaticales hechos por Gaetano Badalamenti cuando éste intentaba hablar en italiano en lugar de siciliano. Leggio al parecer, le gustaba ser llamado "El Profesor", como si fuera un intelectual, a pesar de que, al igual que muchos de sus compañeros corleoneses, su educación había sido muy pobre. Leggio dejó la escuela a la edad de nueve años y fue analfabeto hasta bien entrada la edad adulta. También tendía a usar caros trajes a medida en sus repetidas apariciones en los tribunales, a menudo con gafas de sol, y dando grandiosas caladas a puros.