Bulbo raquídeo


El bulbo raquídeo o médula oblongada (medulla oblongata, en latín) es el más bajo de los tres segmentos del tronco del encéfalo, situándose entre el puente troncoencefálico o protuberancia anular, por arriba, y la médula espinal, por debajo.[1][2][3]​ Tiene forma de cono truncado de vértice inferior. Contiene las fibras nerviosas sensitivas ascendentes de la médula espinal a la corteza cerebral y sus núcleos relacionados. También contienen las vías descendentes motoras desde la corteza hacia la médula espinal y de parte de las fibras nerviosas que conectan el tronco del encéfalo con el cerebelo.[1]​ Además, la médula oblongada contiene gran cantidad de núcleos que regulan las funciones cardiacas, respiratorias, gastrointestinales y del sistema nervioso autónomo.[4]

Se encuentra entre la médula espinal y el puente troncoencefálico. El límite con la médula espinal no es precisa y aproximadamente se encuentra en la decusación de las pirámides y de las raíces del nervio hipogloso, justo por debajo del foramen magnum.[5]​ Rostralmente se ensancha hasta el puente, cuya división con este es clara por el surco bulbopontino en la cara anterior. En su cara posterior la médula oblongada es visible en una parte baja y oculta por el cerebelo en su parte superior con el que se une por los pedúnculos cerebelosos inferiores.[5][6]​ En el humano mide aproximadamente unos 3 centímetros de largo y unos 2 centímetros de ancho.[1]​ Retirado el cerebelo se observa la cavidad que da forma al cuarto ventrículo entre la médula oblongada y el puente.[5]

La médula oblongada tiene forma de cono invertido entre la médula espinal y el puente. Para su descripción macroscópica se puede dividir en tres caras: anterior, lateral y posterior.

En la cara anterior, se presenta un surco longitudinal en la línea media llamado fisura mediana anterior. Es continuación del surco mediano de la médula espinal hasta el surco bulbopontino que delimita la división entre la médula oblongada y el puente.[1][5]​ El surco es interrumpido en la parte baja por la decusación de las pirámides, que son los dos relieves a ambos lados del surco que representan las vías descendentes corticoespinales de la vía piramidal, es decir, los axones que transmiten los impulsos nerviosos desde la corteza motora primaria.[1]​ Las pirámides están limitadas lateralmente por el surco ventrolateral o preolivar. Por este surco tienen origen las raíces del nervio hipogloso (par XII craneal) y el nervio abducens (par VI) en el límite con el puente.[1][5]

A continuación del surco ventrolateral se observa una protuberancia ovoidea en la superficie de la médula oblongada delimitado por el surco posterolateral o retrolivar que contiene el núcleo olivar inferior. A lo largo de este surco son el origen de las raíces de los nervios glosofaríngeo (par IX), vago (par X) y accesorio (par XI).[1]