Método científico


El método científico es una metodología para obtener nuevos conocimientos, que ha caracterizado históricamente a la ciencia y que consiste en la observación sistemática, medición, experimentación y la formulación, análisis y modificación de hipótesis.[1]​ Las principales características de un método científico válido son la falsabilidad y la reproducibilidad y repetibilidad de los resultados, corroborada por revisión por pares. Algunos tipos de técnicas o metodologías utilizadas son la deducción,[2]​ la inducción, la abducción, y la predicción, entre otras.

El método científico abarca las prácticas aceptadas por la comunidad científica como válidas a la hora de exponer y confirmar sus teorías. Las reglas y principios del método científico buscan minimizar la influencia de la subjetividad del científico en su trabajo, reforzando así la validez de los resultados, y por ende, del conocimiento obtenido.

No todas las ciencias tienen los mismos requisitos. La experimentación, por ejemplo, no es posible en ciencias como la física teórica. El requisito de reproducibilidad y repetibilidad, fundamental en muchas ciencias, no se aplica a otras, como las ciencias humanas y sociales, donde los fenómenos no solo no se pueden repetir controlada y artificialmente (que es en lo que consiste un experimento), sino que son, por su esencia, irrepetibles, por ejemplo, la historia.

Así mismo, no existe un único modelo de método científico.[3]​ El científico puede usar métodos definitorios, clasificatorios, estadísticos, empírico-analíticos, hipotético-deductivos, procedimientos de medición, entre otros. Por esto, referirse a el método científico, es referirse a un conjunto de tácticas empleadas para construir conocimiento de forma válida. Estas tácticas pueden ser mejoradas, o reemplazadas por otras, en el futuro.[4]​ Cada ciencia, y aun cada investigación concreta, puede requerir un modelo propio de método científico.

En las ciencias empíricas no es posible la verificación; es decir, no existe el «conocimiento perfecto» o «probado». Cada teoría científica permanece siempre abierta a ser refutada. En las ciencias formales las deducciones o demostraciones matemáticas generan pruebas únicamente dentro del marco del sistema definido por ciertos axiomas y ciertas reglas de inferencia.[5]

El método científico es neutral al tema presentado y puede ser dividido en un proceso de 14 etapas o pasos bien descritos que se conoce como método científico de 14 etapas o pasos, o MC-14 (SM-14 en inglés).


Modelo simplificado para el método científico.
Un contador de bicicletas muestra el número ciclistas que han transitado en una vía de Copenhage, Dinamarca.
La hipótesis de Andreas Cellarius, que muestra los movimientos planetarios en órbitas excéntricas y epicíclicas.
Dos científico hacen un experimento de luz en un laboratorio de fotónica biomédica
Experimento en laboratorio de fotónica biomédica. Aunque hay experimentos altamente complejos, las observaciones y mediciones simples pueden ser muy efectivas para comprobar o refutar hipótesis.
Medición (del diámetro) con un calibre.
Los habitantes de gran parte de Europa podrían llegar fácilmente a la conclusión de que "todos los cisnes son blancos", porque ese es efectivamente el color de todos y cada uno de los miles de cisnes que han visto. Este es un ejemplo de teoría falsable, porque basta encontrar un cisne de otro color para demostrar que es falsa.
La bomba de aire de Boyle, en el contexto del siglo XVII, era un aparato científico complicado y costoso, haciendo difícil la reproducción de sus resultados.
Revisión de publicaciones de investigaciones de Salud.
La publicación de las conclusiones de un trabajo científico es lo que lo convierte en ciencia.
Observación del cielo
Sistema Solar según la teoría newtoniana
Universo evolutivo en expansión según la teoría del Big Bang del belga Georges Lemaître
Impresión original del libro Dos nuevas ciencias de Galileo (1638).