Macrolingüística


La macrolingüística es el estudio más comprehensivo de las lenguas naturales con inclusión de la semántica lingüística, la pragmática y la sociolingüística.[1]​ El término fue introducido por el lingüista estadounidense George L. Trager.[2]

Frente a la macrolingüística la microlingüística estudiaría los aspectos relacionados con la estructura de las propias lenguas humanas sin preocuparse por el contenido semántico o de interacción social de las mismas.

Para algunos autores la fonética de las lenguas orales era considerada prelingüística (y del mismo modo la quirología de las lenguas signadas). Es decir, se consideraba a la articulación sonora o gestual como algo irrelevante para la estructura de la lengua. Aunque algunos autores consideran que la fonología y la morfofonética forman parte de la microlingüística.

Los aspectos gramaticales y la descripción de la estructura sintática de una lengua, son el núcleo del estudio microlingüístico y, por tanto, también son parte del enfoque más comprensivo de las lenguas que se llama macrolingüística.

Por otra parte la semántica se considera un aspecto metalingüístico de la comunicación humana, es decir, un aspecto sólo indirectamente ligado a la estructura de la lengua en sí misma. Desde ese punto de vista la semántica tendría más que ver con el estudio del sistema cognitivo humano general más que con el estudio de las estructuras lingüísticas en sí mismas. Trager propuso una lingüística más comprehensiva que incluyera su estudio como parte integrande de ella.

Por otra parte la mayoría de enfoques prometedores de la pragmática necesitan incluir aspectos generales del sistema cognitivo humano y por tanto, en opinión de algunos autores la pragmática no puede ser tratada estrictamente dentro de la lingüística.[3]