Manifiesto del Partido Comunista


El Manifiesto del Partido Comunista (Manifest der Kommunistischen Partei, por su título en alemán), muchas veces llamado simplemente el Manifiesto comunista, se trata de un texto temprano de Karl Marx y Friedrich Engels redactado a modo de manifiesto entre 1847 y 1848, cuando las revoluciones de 1848 comenzaron, por encargo de la Liga de los Comunistas y publicado por primera vez en Londres el 21 de febrero de 1848 como un folleto de 23 páginas el cual reconoce a los comunistas como una fuerza política en Europa y expone sus conceptos, fines y tendencias.

En él se reflejan ya las bases previas del marxismo, incluyendo la concepción materialista de la historia, la lucha de clases y los conflictos del modo de producción capitalista. Sin embargo, es todavía previo al desarrollo de la economía marxista, así como a acontecimientos históricos que dejarían obsoletos algunos aspectos del manifiesto, según los propios Marx y Engels, los cuales trataron en varios prefacios posteriores.[1]​En el último párrafo del manifiesto, los autores piden un derrocamiento por la fuerza de todas las condiciones sociales existentes, lo que sirvió como un llamado a las revoluciones comunistas en todo el mundo. En 1883, Engels describió la tesis central del manifiesto en la edición alemana de la siguiente forma:

El manifiesto tuvo innumerables reediciones y traducciones después de su publicación y fue reconocido más tarde como uno de los documentos políticos más influyentes del mundo. En 2013, la UNESCO registró el primer tomo de El capital junto con el Manifiesto comunista en el Programa Memoria del Mundo.[3]

El Manifiesto del Partido Comunista se divide en un preámbulo y cuatro capítulos: «I. Burgueses y proletarios», «II. Proletarios y comunistas», «III. Literatura socialista y comunista» y «IV. Actitud de los comunistas ante los otros partidos de la oposición». La mayoría de ediciones modernas van acompañadas de varios prefacios escritos por Marx y Engels para diversas ediciones publicadas entre 1872 y 1893. En estos los autores analizan los eventos sucedidos de la época, prefiriendo conservar la redacción original como un documento histórico cuyos principios han quedado a trozos anticuado, ya que su aplicación dependerá de las circunstancias históricas existentes, pero substancialmente exactos en líneas generales.

Con esta famosa frase empieza el preámbulo del manifiesto, reconociendo a los comunistas como una fuerza reunida en Europa que se opone a la leyenda del fantasma con un manifiesto del partido que expongan sus conceptos, fines y tendencias.

El texto empieza desarrollando la concepción materialista de que la historia de la sociedad humana[nota 1]​ es una historia de luchas de clases opresoras y oprimidas, anotando que "dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones". La sociedad actual tiende a dividirse entre dos grandes clases antagónicas: la burguesía (clase dominante) y el proletariado (clase oprimida).


Caricatura estadounidense de 1911 "Pyramid of Capitalist System" que representa la lucha de clases.
Viñeta "The hand that will rule the world" del periódico Solidarity (1917).
La Maison du Cygne (la taberna de los cisnes), Bruselas, donde se escribió el Manifiesto Comunista.[11]
Borrador rescatado del Manifiesto escrito por Karl Marx.
Sello soviético conmemorando el centenario del "Manifiesto comunista"
Mural de Diego Rivera en Ciudad de México que representa a Karl Marx mostrando el manifiesto.