Mar de Galilea


El mar de Galilea, también llamado mar o lago de Tiberíades, lago de Genesaret y lago de Kineret (en hebreo, כִּנֶּרֶת, Kinéret‎, del hebreo «kinor» (kinnor) debido a su forma de arpa primitiva o lira;[1]​ en árabe, بحيرة طبريا, Buhayrat Tibiriyā‎), es un lago de agua dulce de Asia occidental, situado en la región del Próximo Oriente, y perteneciente a Israel, incluida una estrecha franja costera de 10 metros de anchura en su costa nororiental.[2]

En la orilla oeste se sitúa la ciudad de Tiberíades, construida por Herodes Antipas en honor al emperador romano Tiberio.

Su origen es tectónico, asociado al complejo del Valle del Gran Rift africano, de 21 km de longitud norte-sur y 12 km de longitud este-oeste, con una profundidad máxima de 48 m y una altura de 212 m bajo el nivel del mar (aprox. la mitad de lo que está el mar Muerto bajo el nivel del mar, pero este es hipersalado), lo que convierte al mar de Galilea en el lago de agua dulce más bajo del mundo. Su punto de mayor profundidad se halla a 260 m bajo el nivel del mar, en tanto que su perímetro es de 53 km y su superficie tiene una extensión de 166 km².

Aparte de muchos otros manantiales, su mayor aporte hídrico procede de las aguas del río Jordán, que desemboca por su lado norte, y el cual desagua del lago por su lado sur. Ciudades notables a sus orillas son Tiberíades y Ein Guev. El mar de Galilea alimenta el Acueducto Nacional de Israel, inaugurado en 1964. Su construcción ha permitido el abastecimiento de agua dulce a las ciudades, así como la irrigación agrícola hasta el desierto del Néguev, al sur del país.[3]​ Provee cerca de un 30 % del agua potable para riego y consumo de Israel.

Este lago es importante para los cristianos, ya que los Evangelios presentan a Jesús desarrollando buena parte de su actividad pública en torno a él, fijando su residencia en la ciudad ribereña de Cafarnaúm, en su parte Norte. El lago se menciona en la Biblia desde la época de los reyes de Israel.

El trazado de la frontera entre Israel y Siria en la región y el acceso a las aguas del mar de Galilea son motivo de conflicto entre ambos países desde los años 1920. Israel reclama las fronteras definidas en 1923 por Francia y el Reino Unido, potencias mandatarias de la región en aquella época, mientras que el Gobierno sirio reclama una retirada del ejército israelí hasta sus posiciones de antes de la guerra de los Seis Días de junio de 1967, que le garantizaban acceso a parte de la ribera oriental del lago.[4]


Batimetría del lago