Marxismo occidental


Marxismo occidental es un término utilizado para describir una amplia variedad de los teóricos marxistas basados en Europa central y occidental (y más recientemente, Norteamérica), en contraste con la filosofía en la Unión Soviética. Mientras los libros History and Class Consciousness (Historia y conciencia de clase) por Georg Lukács[1]​ y Marxism and Philosophy (Marxismo y filosofía) por Karl Korsch,[2]​ publicados por primera vez en 1923, a veces son consideradas las obras que inauguraron esta corriente, aunque el término en sí mismo fue acuñado hasta 1953 por Maurice Merleau-Ponty.[3]​ La mayoría de sus proponentes han sido académicos profesionales.

Aunque han existido muchas escuelas de Marxismo, como austromarxismo o el comunismo de izquierda de Antonie Pannekoek o Rosa Luxemburg, que se diferencian del marxismo-leninismo, el término "marxismo occidental" usualmente se aplica a los teóricos marxistas quienes minimizan la primacía del análisis económico, y se interesan las áreas abstractas y filosóficas del marxismo. Durante sus años más tempranos, el elemento más característico del marxismo occidental fue un énfasis en los componentes hegelianos y humanistas del pensamiento de Marx, pero formas posteriores del marxismo occidental, como el marxismo estructural, han sido igualmente antihumanista. El marxismo occidental a veces enfatiza la importancia del estudio de la cultura para un comprensión marxista adecuada de la sociedad. Entonces los marxistas occidentales han elaborado variaciones a menudo complejas en las teorías de ideología y superestructura, que sólo son bosquejados muy ligeramente en las escrituras de Marx y Engels sí mismos.

Los marxistas occidentales han variado en términos de compromiso político: Lukács, Gramsci y Althusser (conocido por su supuesto "antihumanismo") fueron socios de partidos alineados con los Soviéticos; Karl Korsh fue muy crítico del marxismo soviético, y abogó el comunismo consejista después de hacerse más interesado por el anarquismo; los teóricos principales de la Escuela de Fráncfort, Max Horkheimer y Theodor Adorno iniciaron la construcción la denominada teoría crítica, Herbert Marcuse miembro también de la primera generación de la Escuela de Fráncfort también fue conocido como el 'padre' de la Nueva Izquierda'; Sartre, Merleau-Ponty y Lefebvre apoyaron, en distintos períodos, al Partido Comunista de Francia, pero todos acabaron desencantados con él; Ernst Bloch vivía en y apoyó a la Unión Soviética, pero perdió su fe hacia el fin de su vida. El maoísmo y Trotskismo también influyeron en el marxismo occidental.