Maximiliano II de Baviera


Maximiliano II de Baviera (Múnich, 28 de noviembre de 1811-ibidem, 10 de marzo de 1864) fue rey de Baviera entre 1848 y 1864. Era el hijo mayor del rey Luis I de Baviera y de Teresa de Sajonia-Altemburgo.

Tras estudiar en Gotinga y Berlín y recorrer Alemania, Italia y Grecia, fue introducido por su padre en el consejo de Estado bávaro en 1836. Desde un principio manifestó disposición para el estudio, declarando alguna vez que si no hubiera nacido como príncipe habría sido profesor. Desde aquella época, en el Castillo de Hohenschwangau, cerca de Füssen, que hizo reconstruir con excelente gusto, creó una íntima sociedad de artistas e intelectuales que dedicaron su tiempo a los estudios históricos y científicos.

Cuando abdicó Luis I (28 de marzo de 1848), repentinamente lo llamó a sucederle al trono, y su elección de ministros prometía un régimen liberal.

El progreso de la revolución, sin embargo, le dio un tiempo. Se opuso terminantemente a los planes unionistas del Parlamento de Fráncfort, rehusó reconocer la constitución imperial impuesta por el mismo, y apoyó a Austria a restablecer el gobierno federal y llevar adelante una federalización en Hesse y Holstein. Aunque, de 1850 en adelante, su gobierno tendió hacia el absolutismo, evitó ser manejado por la reacción clerical, e incluso incurrió en una fuerte crítica hacia los ultramontanos, invitando a varias personalidades de la cultura y la ciencia (por ejemplo, a Geibel, Liebig y Sybel) a Múnich, sin importar sus opiniones religiosas. Finalmente, en 1859, ignoró el ministerio de Ludwig Karl Heinrich von der Pfordten y apoyó los deseos de su pueblo por un gobierno constitucional moderado.

En política alemana, estuvo guiado por el deseo de mantener la unión de los príncipes, y esperaba alcanzar este objetivo contra la peligrosa rivalidad de Austria y Prusia con la creación de una liga de estados medianos y pequeños, la llamada Tríada. Sin embargo, en 1863, viendo lo que le parecía que era una mejor manera, apoyó el proyecto de una reforma propuesto por Austria en el Furstentag de Fráncfort del Meno. El fracaso de esta propuesta, y la actitud de Austria hacia la Confederación Germánica y el asunto de Schleswig-Holstein lo desilusionaron. Pero antes de que pudiera lidiar con la nueva situación creada por el comienzo de la guerra con Dinamarca, Maximiliano murió repentinamente en Múnich el 10 de marzo de 1864.

Maximiliano ofreció a Paul von Heyse y otros escritores del norte de Alemania grandes salarios. Hans Christian Andersen visitó al "Rey Max" (como lo llamaba al rey) en su castillo de Starnberg, y escribió de él como un joven amable. El rey, habiendo leído sus novelas y cuentos de hadas, le hizo saber a Andersen que estaba muy impresionado por El Improvisador, En Digters Bazar, La sirenita y El jardín del paraíso. Durante la visita, Andersen también le leyó El patito feo[1]​. Después, Andersen visito al rey en el castillo de Hohenschwangau.


Maximiliano en su infancia.
Monumento del Rey Maximiliano II en la Maximilianstrasse de Munich.
Tumba del rey Maximiliano II en la Iglesia de los Teatinos en Múnich.
Escudo de armas del rey Maximiliano II José de Baviera.