Menchevique


Los mencheviques (en ruso меньшевики, menshevikí, «miembro de la minoría») eran la facción moderada del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) que emergió de su segundo congreso en el verano de 1903[1]​ tras la disputa entre Vladímir Lenin y Yuli Mártov. Corriente diferenciada dentro del marxismo ruso, en 1912 se convirtió en un partido separado.[1]​ Tuvo un destacado papel en el periodo interrevolucionario de 1917, tanto por su control del Sóviet de Petrogrado y del Comité Ejecutivo Central Panruso (VTsIK) como por su participación en el Gobierno provisional derrocado en la Revolución de Octubre.

Nunca llegó a formar un movimiento cohesionado en ideología u organización.[1][2]​ Sus dirigentes a menudo disentían entre sí, se hallaban en ocasiones más cerca de los bolcheviques, principales rivales por el respaldo de la clase obrera, que de otros mencheviques y variaron[2]​ su postura sobre asuntos fundamentales en diversas ocasiones.[1]Pável Axelrod y Yuli Mártov se convirtieron en los principales ideólogos de la corriente menchevique.[3]

Muy activos en la organización de los sóviets, especialmente del Sóviet de San Petersburgo, durante la Revolución de 1905, tras el fracaso de ésta abandonaron la idea de la lucha armada, se centraron en tratar de formar un partido legal y abogaron por una liquidación progresiva del zarismo mediante una revolución burguesa, en la que el tercer estado compartiera el poder. Su separación del partido se hizo definitiva en 1912.

Dominaron los sóviets del país entre la Revolución de Febrero y la de Octubre, junto con los socialrevolucionarios, salvo los de Petrogrado y Moscú, cuyo control perdieron antes.[4]​ Convencidos de la imposibilidad de que el proletariado ruso tomase el poder en solitario y de que una revolución socialista prematura conduciría a la guerra civil y a su derrota, cooperaron con el nuevo Gobierno provisional y trataron de moderar las exigencias de la población.[5]​ Ingresaron en el segundo gabinete, dos meses después de la primera revolución y trataron en vano de evitar la polarización social.[5]​ Incapaces de conjugar lo que consideraban intereses del Estado con las reformas anheladas por sus seguidores, desde mediados del verano el partido cayó en la parálisis.[6]​ A pesar del fracaso del Gobierno de coalición y de la pérdida de poder en los sucesivos gabinetes, los mencheviques siguieron rechazando la alternativa de un Gobierno basado en los sóviets, que creyeron favorecería a los bolcheviques.[6]


El fallido levantamiento en Moscú durante la revolución de 1905. La revolución causó un breve acercamiento de bolcheviques y mencheviques, que desapareció con el fracaso revolucionario.
Ciudad arrasada durante la Primera Guerra Mundial. La decisión sobre si apoyar o no el esfuerzo bélico ruso dividió las filas mencheviques entre internacionalistas, «zimmerwaldistas siberianos» y defensistas. La división sobrevivió a la caída de la monarquía a comienzos de 1917.
Internacionalistas y defensistas
Irakli Tsereteli, principal representante del «defensismo revolucionario» y de la posición favorable a la alianza con la burguesía más progresista. Logró mantener el respaldo mayoritario del partido a su postura hasta el otoño.
Yuli Mártov, dirigente histórico del partido, mantuvo su rechazo a la coalición con los partidos burgueses y al defensismo pero se halló en minoría hasta bien entrado el otoño de 1917.
El segundo gabinete del Gobierno provisional, surgido de la crisis de abril, con seis ministros socialistas, entre ellos dos mencheviques, Irakli Tsereteli (11) y Matvéi Skóbelev (12).
Manifestación durante las Jornadas de Julio. Los mencheviques se negaron reiteradamente a tomar el poder y poner fin a las sucesivas coaliciones gubernamentales con los liberales, a pesar de que estas resultaron incapaces de aplicar las profundas reformas ansiadas por la mayoría de la población.
El Sóviet de Petrogrado, controlado por los defensistas mencheviques y sus aliados socialrevolucionarios hasta el otoño.
Tropas favorables a los bolcheviques en Petrogrado durante la Revolución de Octubre. Los mencheviques se opusieron a la toma del poder por los bolcheviques, aunque participaron en las infructuosas negociaciones con estos para formar un Gobierno de coalición entre los distintos grupos socialistas que tuvieron lugar poco después.
Marinos que disolvieron la Asamblea Constituyente Rusa a comienzos de 1918. Los mencheviques defendieron primero la autoridad de la Asamblea frente al Sovnarkom y, tras su disolución por la fuerza, su restauración hasta finales de 1918, cuando abandonaron esta exigencia ante la radicalización de la guerra civil, que los hizo acercarse a los bolcheviques para tratar de evitar una contrarrevolución.