Mercancía


Mercancía o mercadería[1]​ es todo "aquello que se puede vender o comprar", normalmente el término se aplica a bienes económicos. Es importante señalar que el concepto mercancía no se refiere solo a aquello que se entrega, sino también al momento en que se entrega y al lugar donde se recibe: no es igual recibir hoy mil dólares a entregarlos dentro de un año (esto sería recibir un préstamo) que recibir mil dólares y entregarlos a continuación (efectuar un pago). Tampoco es lo mismo comprar un kilo de naranjas que nos entregarían a cien kilómetros de nuestro domicilio -llevarlas a casa sería caro- que recibirlas en una tienda al lado de casa -el coste de transportarlas a donde las vamos a consumir es mucho menor.

En el concepto de mercancía está implícito que esta es a su vez intercambiable por otra cosa. Clasificar algo como mercancía supone a su vez reconocer a otros objetos también como mercancías, dado su valor de cambiabilidad. Al presuponer la cambiabilidad de los objetos considerados como mercancías, estos son intercambiables pese a ser distintos. Un rasgo clave del concepto de mercancía es que se aparta de la noción de universal propia de cualquier concepto (es un singular omniabarcante, un singular global, un uno-todo).

Este carácter obvio de la cambiabilidad es propio de la modernidad: antes de la misma, lo intercambiable suponía un subconjunto, no algo abierto, lo que implica que no todo era intercambiable con cualquier cosa. La intercambialidad de la mercancía supone una equivalencia entre las distintas mercancías. A pesar de lo que pueda devenir en la práctica, dentro del concepto mismo se supone una coherencia en la intercambiabilidad. Esta coherencia, la objetividad del intercambio, no proviene del ser físico de la cosa. Es parcialmente objetiva en tanto se supone que hay mercancía, pero no lo es en cuanto a su pertenencia a la existencia o realidad material o física de las cosas.

En todo esto aparece el concepto de dinero, que por la tendencia estructural de la existencia de la mercancía deviene naturalmente. Es decir, definimos el dinero como una necesidad del concepto de existencias. El dinero se introduce como mediador para hacer que el trueque de mercancías deje de ser directo. El hecho de que en la modernidad avanzada el fenómeno del dinero se independice de la existencia física es consecuencia de la noción de mercancía.

El estudio teórico del concepto de mercancía, cobró importancia a finales del siglo XVIII y a principios del XIX, especialmente debido a la economía política inglesa, gracias a los trabajos de Adam Smith y David Ricardo, también llamados economistas clásicos.


Esquema del trueque (M-M).
Esquema del "vender para comprar" (M-D-M).
Esquema simplificado de la explotación capitalista (D-M-D').