Miguel Otero Silva


Miguel Otero Silva (Barcelona, Venezuela, 26 de octubre de 1908-Caracas, 28 de agosto de 1985) fue un escritor, humorista, periodista, ingeniero y político venezolano.

Nació el 26 de octubre de 1908 en el estado Anzoátegui en Venezuela. Su padre fue Henrique Otero Vizcarrondo. Su madre, Mercedes Silva Pérez, murió cuando Miguel Otero Silva aún era pequeño.

Hizo estudios de bachillerato en el liceo San José de Los Teques y posteriormente, en el liceo Caracas, dirigido por Rómulo Gallegos; en este instituto es compañero de jóvenes como Rafael Vegas, Isaac J. Pardo, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y otros que integrarán la llamada Generación de 1928. Concluyó su secundaria en 1924. Cursó estudios de ingeniería civil en la Universidad Central de Venezuela, pero no concurrió a recibir el respectivo título.[1]

Leía la Biblia desde niño a pesar de no pertenecer a un culto definido. A través de la literatura y el periodismo, relató numerosas páginas de la historia venezolana del siglo XX.

Formó parte de la Generación del 28 que insurgió contra la dictadura del general Juan Vicente Gómez. Fue crítico de arte y un acalorado seguidor del béisbol. Poseía talento para la escritura humorística.

Exiliado en Curazao, el 8 de junio de 1929 formó parte de un contingente de 39 hombres al mando de Rafael Simón Urbina que asaltaron el fuerte Ámsterdam de Willemstad y apresaron al gobernador neerlandés Leonard Albert Fruytier. Posteriormente, los insurgentes (entre ellos Gustavo Machado, José Tomás Jiménez y Guillermo Prince Lara) tomaron el vapor estadounidense «Maracaibo», llevándose al gobernador Fruytier de rehén e invadieron Venezuela por La Vela de Coro con la intención de derrocar al dictador Gómez. Las tropas gubernamentales, comandadas por el General León Jurado, presidente del estado Falcón, hicieron fracasar el intento el 13 de junio de 1929. Ante el fracaso de la expedición y al ver como la gran mayoría de sus copartidarios morían o caían presos, se refugiaron en la sierra falconiana. Finalmente Otero Silva huyó a pie hasta Colombia en compañía de Machado y Urbina.