Mitología griega


La mitología griega es el conjunto de mitos y leyendas pertenecientes a la cultura de la Antigua Grecia, que tratan de sus dioses y héroes, la naturaleza del mundo, los orígenes y el significado de sus propios cultos y prácticas rituales. Formaban parte de la religión de la Antigua Grecia, que tenía como objeto de culto básicamente a los dioses olímpicos. Los investigadores modernos recurren a los mitos y los estudian en un intento por arrojar luz sobre las instituciones religiosas y políticas de la antigua Grecia y su civilización, así como para entender mejor la naturaleza de la propia creación de los mitos.[1]

La mitología griega aparece explícitamente en una extensa colección de relatos e implícitamente en artes figurativas tales como cerámica pintada y ofrendas votivas. Los mitos griegos intentan explicar los orígenes del mundo y detallan las vidas y aventuras de una amplia variedad de dioses, héroes y otras criaturas mitológicas. Estos relatos fueron originalmente difundidos en una tradición poética oral, si bien actualmente los mitos se conocen principalmente gracias a la literatura griega.

Las fuentes literarias más antiguas conocidas, los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea, se centran en los sucesos en torno a la guerra de Troya. Dos poemas del casi contemporáneo de Homero, Hesíodo, la Teogonía y los Trabajos y días, contienen relatos sobre la génesis del mundo, la sucesión de gobernantes divinos y épocas humanas y el origen de las tragedias humanas y las costumbres sacrificiales. También se conservaron mitos en los himnos homéricos, en fragmentos de poesía épica del ciclo troyano, en poemas líricos, en las obras de los dramaturgos del siglo V a. C., en escritos de los investigadores y poetas del período helenístico y en textos de la época del Imperio romano de autores como Plutarco y Pausanias.

Los hallazgos arqueológicos suponen una importante fuente de detalles sobre la mitología griega, con dioses y héroes presentes prominentemente en la decoración de muchos objetos. Diseños geométricos sobre cerámica del siglo VIII a. C. representan escenas del ciclo troyano, así como aventuras de Heracles. En los subsiguientes periodos arcaico, clásico y helenístico aparecen escenas mitológicas homéricas y de otras varias fuentes para complementar la evidencia literaria existente.[2]

La mitología griega ha ejercido una amplia influencia sobre la cultura, el arte y la literatura de la civilización occidental y sigue siendo parte del patrimonio y lenguaje cultural occidentales. Poetas y artistas han hallado inspiración en ella desde las épocas antiguas hasta la actualidad y han descubierto significado y relevancia contemporáneos en los temas mitológicos clásicos.[3]

La mitología griega se conoce en la actualidad primordialmente por la literatura griega y por representaciones míticas sobre medios plásticos fechados desde el periodo geométrico (sobre 900-800 a. C.) en adelante.[4]


Busto de Zeus hallado en Otricoli (Sala Rotonda, Museo Pío-Clementino, Ciudad del Vaticano).
Hesíodo, copia manuscrita de un original de la Teogonía
Templo de Hefesto (dios del fuego), uno de los pocos que han soportado el paso del tiempo y las guerras. Situado en Atenas, construido en el siglo V a. C.
Genealogía, creación del cosmos y los dioses..De Caos surgen Nix (noche), Gea (Tierra) y Éter. De ellos se desprenden Cronos, Océano, Helios (Sol) y Sélene (Luna)
La trinidad griega y la distribución de los tres reinos de la Tierra: Zeus Dios (el Cielo), Poseidón (Mares y océanos) y Hades (Inframundo). Los theos (dioses menores) son los hijos de esta trinidad.
Concilio de los dioses (Rafael)
Descendencia de Zeus con diosas y mortales
Heracles con su hijo Télefo
(Museo del Louvre, París).
En La furia de Aquiles de Giovanni Battista Tiepolo (1757, fresco, Villa Valmarana, Vicenza) Aquiles está enfurecido por la amenaza de Agamenón de quitarle a su botín de guerra, Briseida, y saca su espada para matarle. La súbita aparición de Atenea, que en el fresco sujeta a Aquiles por el pelo, evita el asesinato.
Sócrates y su discípulo Platón en el fresco de Rafael La escuela de Atenas Platón excluyó el estudio de Homero, las tragedias y las tradiciones mitológicas en las relaciones de su utópica República.
Cicerón se veía como el defensor del orden establecido, a pesar de su escepticismo personal respecto a los mitos y su inclinación hacia concepciones más filosóficas de la divinidad.
El nacimiento de Venus de Botticelli (c. 1485-1486, óleo sobre lienzo, Galería Uffizi, Florencia), una Venus Pudica revivida para un nuevo punto de vista de la antigüedad pagana. A menudo se dice que epitoma para los espectadores modernos el espíritu del Renacimiento.[2]