Mohamed Abdulá Hassan


Sayyid Mohamed Abdulá al-Hassan (en árabe محمّد عبد اللّه حسّان) o, en somalí Sayid Maixamed Cabdille Xassan (7 de abril de 1856 - 21 de diciembre de 1920), llamado por los británicos El mulá loco (Mad Mullah), fue un líder religioso y militar nacionalista somalí que instauró el Estado de los Derviches y mantuvo durante veinte años una guerra anti-imperialista contra italianos y británicos. Sayyid Mohamed fue uno de los primeros ejemplos de enfrentamiento entre la sharia o ley islámica y la sheer o costumbre tradicional somalí.[1]

Nació en 1856 en Kob Faradod o en Kirrit, en el valle de Sac-ma-deega, un pozo de agua entre Wud-Wud y Buuhoodle, en el sur de la futura Somalia británica. Era hijo del gran jeque de Cabdulle y de Timiro Seed. Su abuelo, el jeque Xasan Nuur, del clan Ogadeni, se había establecido en las tierras de los Dalbahante y se había casado con una mujer de ese clan (1826).

Era miembro de una familia de pastores nómadas, pero estudió el Corán tras cumplir los siete años y se aprendió las 114 suras principales antes de cumplir los once, y años más tarde se convirtió en maestro durante dos años. Después profundizó sus estudios islámicos durante diez años viajando a diversos lugares como Mogadiscio, Nairobi, Harar y Sudán, recibiendo lecciones de jeques con grandes conocimientos religiosos.

En 1892 viajó a La Meca, donde se encontró con el jeque sudanés Mohamed Salá (1853-1917), fundador de la secta Salahiya, que ejerció en el una gran influencia. En 1895, vuelve a Somalia como representante de la secta Salahiya.

Nada más llegar a Berbera rehusó pagar la tasa de aduanas. El encargado lo fue a detener, pero el intérprete le detuvo, diciendo: «Señor, es un mulá loco». Más tarde los británicos tomarían este nombre como un apodo despectivo, el sacerdote loco, el mulá loco.

Mulá se dedicó a difundir su fe; hasta ese momento la influencia de la secta Salahiya, una escisión de la Ahmadiya, era muy limitada. De la misma forma, otra escisión de la secta Ahmadiya, los Andarawiya, tenían también poca presencia. Sayyid Muhammad comenzó a predicar contra la degradación moral de la secta Qadiriya, mayoritaria en Somalia, que se adaptaba al colonialismo en Benadir; y condenó también el uso del alcohol, el tabaco, el café, el té y el khat (Catha edulis, hojas tiernas de un árbol de la región que al masticarlas producen un suave efecto narcótico y aún hoy se consumen en los países del Cuerno de África y Yemen). Las danzas estaban prohibidas a sus partidarios, incluyendo la popular danza hiikow de los somalíes urbanos, que los musulmanes piadosos consideraban licenciosa.


Estatua en honor a Mohammed en Mogadiscio.
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