Mohamed Siad Barre


Mohamed Siad Barre[n 1]​ (Garbahaareey, Somalia Italiana, 6 de octubre de 1919-Lagos, Nigeria, 2 de enero de 1995)[1]​ fue un militar y político somalí que se desempeñó como presidente de la República Democrática de Somalia por el Partido Socialista Revolucionario Somalí desde 1969 a 1991, cuando fue derrocado. Falleció de camino al hospital tras sufrir un ataque al corazón.

Hijo de un nómada, solo realizó estudios básicos. Sirvió en la policía colonial somalí (1941-1960) y ascendió hasta inspector con la independencia de Somalia en 1960. Entró en el ejército en 1969 y consiguió, después de un golpe de Estado en el que fue asesinado el presidente Abdirashid Ali Shermarke, el más alto cargo público, ejerciendo un gobierno socialista.

Aprovechando la mala situación en que se hallaba el país, el 21 de octubre de 1969 una revolución liderada por Siad Barre consiguió penetrar en Mogadiscio y derrocar al presidente provisional Sheikh Mukhtar Mohamed Hussein. La nueva junta militar que llegó al poder después del golpe de Estado trató de adaptar el socialismo a las necesidades de Somalia. Se basó en gran medida en el modelo maoísta de la República Popular China. Promovió el trabajo voluntario en la agricultura y la construcción de carreteras y hospitales. Casi todas las industrias, los bancos y las empresas fueron nacionalizadas. Las granjas cooperativas fueron promovidas. El gobierno prohibió el tribalismo y destacó la lealtad a las autoridades centrales.

Una escritura completamente nueva fue presentada para el idioma somalí. Para difundir el nuevo lenguaje, los métodos y el mensaje de la revolución, las escuelas secundarias se cerraron en 1974 y 25 000 alumnos de 14 a 16 años de edad fueron enviados a las zonas rurales para educar a sus compatriotas nómadas. Según el ex diplomático etíope Mohamed Hassan, los primeros años del régimen de Siad Barre fueron los más prósperos de la Historia de Somalia, ya que la educación y las condiciones sociales mejoraron.[2]

Sin embargo, el gobierno de Barre seguía siendo ante todo nacionalista; el socialismo en el que decía basarse era pragmático y tenía como objetivo acelerar el desarrollo del país.

En aquellos años, Somalia también fue víctima de la Guerra Fría por su situación estratégica en el paso del mar Rojo y el cuerno de África, hecho que despertaba el interés de las dos principales superpotencias de la época: los Estados Unidos y la Unión Soviética. El gobierno de Siad Barre se inclinó en un primer momento por los soviéticos, que le ayudaron económicamente hasta 1977. Los EE. UU. aprovecharon la ruptura con Moscú para apoyar al régimen de Barre, enfrentado con la vecina Etiopía, esta última apoyada por la URSS y Cuba.