Monarquía constitucional


     Presidencialismo pleno     Presidencialismo con gobierno vinculado al Parlamento     Semipresidencialismo     Parlamentarismo

     Monarquías parlamentarias en las cuales el monarca no posee ningún poder efectivo     Monarquías constitucionales en las cuales el monarca ejerce personalmente el poder ejecutivo en conjunto con otras instituciones

     Suspensión de las garantías constitucionales (p. ej., dictaduras militares)     Países que no se ajustan a ninguno de los sistemas anteriores, por ejemplo la Teocracia

La monarquía constitucional, por oposición a la monarquía absoluta, es una forma de gobierno, en el cual existe separación de poderes, donde el monarca ostenta el poder ejecutivo nombrando al gobierno, mientras que el poder legislativo, lo ejerce una asamblea o parlamento, habitualmente electo por los ciudadanos.[1]

La ciencia política distingue entre monarquía constitucional y monarquía parlamentaria. En las monarquías constitucionales, el rey conserva el poder ejecutivo. En cambio, en las monarquías parlamentarias, el poder ejecutivo proviene del legislativo, el cual es elegido por los ciudadanos, siendo el monarca una figura esencialmente simbólica.

Aunque las actuales monarquías son en su mayoría parlamentarias, históricamente no siempre ha sido así. Muchas de las monarquías han coexistido con constituciones fascistas (o en la práctica fascistas) como en Italia (desde 1861, una monarquía constitucional regida por el Estatuto Albertino de 1848, pero que a partir de 1922 convivió con el régimen dictatorial de Benito Mussolini) o Japón (la constitución japonesa de 1889 atribuía amplios poderes militares y políticos al emperador), o con dictaduras de gobierno militar como en Tailandia, en 2007.


     Monarquía constitucional o parlamentaria.      Monarquía de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth)      Monarquía semi-constitucional      Monarquía absoluta      Entidad monárquica a nivel sub-estatal