Monje


Un monje (del occitano monge que proviene del latín monachus y este del griego μοναχός, monachós, "sólo, único, solitario")[1]​ es una persona que practica el ascetismo religioso, viviendo solo o con otros monjes. Un monje puede ser una persona que decide dedicar su vida a servir a los demás, o ser un asceta que elige voluntariamente abandonar la sociedad para vivir una vida de oración y contemplación. El concepto es muy antiguo y puede verse en muchas religiones y filosofías.

En el idioma griego el término puede aplicarse también a mujeres, aunque en español, es usado para hombres. La palabra monja se utiliza normalmente para las monásticas femeninas.

Aunque el término griego monachós es de origen cristiano, la palabra monje también sirve para designar ascetas de otras creencias religiosas o filosóficas. Sin embargo, al ser un vocablo genérico, no es intercambiable con los términos que denotan clases particulares de monje, como cenobita, ermitaño, anacoreta o hesicasta.

Además de en la religión cristiana, existen en otras religiones monjes jainistas, budistas, sintoístas, taoístas o hindúes.

El cristianismo nació en las regiones bañadas por el Mediterráneo oriental y dentro de sus creencias, hubo cristianos que decidieron abandonar la sociedad para buscar la perfección personal y dedicar su vida a Dios. Establecidos en una cultura helenística de lengua griega, principalmente desde el siglo III, procedentes particularmente en Egipto (también en lengua copta) y más adelante en Siria Oriental, estos monachós empezaron a habitar en los desiertos y cuevas, buscando la vida solitaria y austera, presidida por la oración, la pobreza, la castidad y la contemplación apartados de los demás y alejados de los asentamientos urbanos.

En un principio, se trataba de eremitas como San Antonio Abad, conocido por su fama de hombre santo y austero que suscitaba una fuerte atracción de otros solitarios. En el siglo IV, en sus últimos años, a sus numerosos discípulos que iban a él para pedir consejo y dirección, los organizó en una comunidad de monjes (permaneciendo aislados) que serviría de inspiración para formar otras comunidades similares en Egipto.


San Antonio Abad, de Egipto, considerado padre del movimiento eremítico cristiano.
San Pacomio, considerado padre del monacato cenobítico.
San Basilio el Grande, primer teólogo y regulador de la vida monástica. Catedral de Santa Sofía (Kiev).
Isidoro de Sevilla presentando su obra a su hermana Florentina. Biblioteca Nacional de Francia.
San Benito con el Libro de la Regla.
Monjes budistas en Tailandia.